La autocrítica del Sporting tras perder el derbi asturiano
El equipo rojiblanco se mostró inferior al eterno rival, cometió errores graves, no tuvo juego y cayó derrotado por primera vez en esta temporada fuera de casa
LaLiga
El Sporting de Gijón defraudó. No estuvo a la altura el equipo de Nicolás Larcamón de una semana en la que el discurso ambicioso alentaba a la afición rojiblanca. Unas intenciones que se diluyeron con el inicio del partido. El Oviedo, sin desplegar un gran fútbol, desarboló al equipo gijonés con una presión elevada que despertaron los fantasmas más oscuros de Larcamón. A ello se unieron fallos individuales grotescos que hicieron que el partido se pusiera en contra a las primeras de cambio. Un giro de guion que no entraba en los planes e hizo al Sporting ir en barrena el resto del derbi asturiano.
Las caras al término del partido reflejaban el sentir de un vestuario que era consciente de haber defraudado a su gente. Además, algunas frases en la zona mixta del Carlos Tartiere pesaron más que otras. "El nivel que muestra el equipo no es el nivel que tienen los jugadores", decía un Álex Corredera que durante la previa había mostrado su cara más optimista. El catalán se mostró enfadado por el resultado final en su primer derbi regional. "Ahora mismo estoy muy caliente. Me está comiendo la rabia. Realmente pensaba que podíamos sacar algo de aquí", explicaba el catalán.
🔚 | 2-0 |
— Real Sporting (@RealSporting) September 27, 2026
Victoria local en el Carlos Tartiere.#RealOviedoRealSporting pic.twitter.com/EiyV3GjtoA
Minutos más tarde, Aimar Duñabeitia tampoco ponía excusas sobre la derrota. "Esto nos hace daño. Para nosotros era un partido muy importante y estamos muy jodidos", explicó el vasco. El central del Sporting fue a grandes rasgos el mejor rojiblanco sobre el césped del Carlos Tartiere. Estuvo muy solo en el aspecto positivo. Además, terminó con un fuerte golpe en la cabeza.
No solo los jugadores expresaron su sentir. Nicolás Larcamón despachó una rueda de prensa complicada y en la que su discurso no terminó de convencer. Habló el entrenador del Sporting de un partido igualado que se decidió por detalles. Claro. Pero para que esos detalles no ocurran, su equipo no hizo nada para evitarlo. Sí que verbalizó Larcamón errores que su equipo no debe conceder. Habló sobre el césped. No habló sobre el banquillo.
"Las ambiciones son muy grandes como para cometer errores como los que cometimos. Con la bronca lógica, pero con la entereza de saber que muchas cosas que ocurrieron hoy tienen que ver con lo que sabemos que somos capaces. No hicimos lo que teníamos que hacer y por eso hay que seguir trabajando. Para las exigencias que nos planteamos no nos podemos permitir esos errores", relató Larcamón. Señalando errores de juego, pero no poniendo el foco en una gestión que no ayudó al Sporting a no perder un derbi más en la casa del eterno rival.