La portería que nunca se detiene
Desde el ascenso de 2015, el Real Oviedo ha cambiado de guardián una y otra vez. Ahora, con el futuro de Aarón Escandell todavía por resolver, la historia podría volver a repetirse
La Liga
Mientras el Real Oviedo avanza en la construcción de la plantilla para la temporada 2026/27, una de las posiciones que vuelve a generar interrogantes es la portería. Aarón Escandell tiene contrato en vigor y ha sido una de las piezas más fiables del equipo durante las dos últimas campañas, pero su futuro todavía no está completamente definido. Una situación que, lejos de ser una excepción, encaja en una tendencia que ha acompañado al club durante la última década.
Si algo ha caracterizado a la portería azul desde el regreso al fútbol profesional en 2015 es la falta de continuidad. Año tras año, el Real Oviedo ha ido encontrando nuevos guardianes para defender la meta del Carlos Tartiere.
El último gran ciclo comenzó con el regreso de Esteban. El avilesino fue el portero del ascenso a Segunda división en la temporada 2014/15, disputando 43 encuentros y convirtiéndose en uno de los grandes referentes de aquella plantilla. Un año después, ya en el fútbol profesional, siguió siendo el guardián de la portería azul con 30 partidos, aunque compartiendo protagonismo con Rubén Miño, que participó en otros 15 encuentros. Aquella fue la penúltima temporada del histórico guardameta antes de colgar los guantes.
Posteriormente llegó el turno de Juan Carlos, que se hizo con la titularidad durante la campaña 2016/17 disputando 42 encuentros. El guardameta mantuvo el protagonismo en el inicio de la temporada siguiente, con 15 partidos, antes de ceder el relevo a Alfonso Herrero, que cerró aquel curso con 28 apariciones.
La alternancia continuó en la campaña 2018/19. Alfonso Herrero comenzó siendo el portero titular y disputó 13 encuentros, pero terminó perdiendo protagonismo en favor de Nereo Champagne, que acumuló 29 partidos y se convirtió en el nuevo dueño de la portería.
El argentino mantuvo su condición de titular durante buena parte de la temporada 2019/20, participando en 19 encuentros. Sin embargo, la llegada de Andriy Lunin, cedido por el Real Madrid, modificó el escenario. El internacional ucraniano acabó disputando 20 partidos y dejó actuaciones que todavía permanecen en el recuerdo de la afición azul.
Tras aquella etapa llegó una de las fases más estables de la última década. Joan Femenías se adueñó de la portería en las temporadas 2020/21 y 2021/22, disputando 41 y 42 encuentros respectivamente. En total, 83 partidos en dos campañas consecutivas que le convirtieron en uno de los porteros con mayor continuidad de los últimos años.
La temporada 2022/23 volvió a abrir un nuevo escenario. Tomeu Nadal arrancó como titular y disputó 19 encuentros, pero la irrupción de Quentin Braat cambió el panorama. El francés acumuló 27 partidos y terminó asentándose bajo palos durante el tramo final de la temporada.
Un año después llegó Leo Román, que firmó una campaña prácticamente perfecta desde el punto de vista de la continuidad. El balear disputó 46 partidos en la temporada 2023/24 y fue una de las grandes figuras del equipo que rozó el ascenso a Primera división.
La historia volvió a repetirse en el verano de 2024 con la llegada de Aarón Escandell. El valenciano asumió la responsabilidad de sustituir a Leo Román y respondió con una temporada sobresaliente, disputando 45 encuentros en la campaña del ascenso a Primera división. Ya en la máxima categoría, volvió a ser el portero de referencia del equipo con 36 partidos ligueros.
Inauguración de la Peña Azul Onopko
Viktor Onopko vivió este jueves una jornada muy especial en Oviedo. El exfutbolista ruso, fue homenajeado con la inauguración de una nueva peña que llevará su nombre, un reconocimiento que vuelve a evidenciar el cariño que la afición azul sigue profesando a uno de sus jugadores más queridos.
Al acto acudieron aficionados y representantes de la entidad, entre ellos Antonio Virgili, responsable de Planificación Estratégica del club; Vicente González-Villamil, presidente de la Asociación de Veteranos y embajador del Real Oviedo; Miguel Sanz, responsable del Área Social; y el exdelantero Carlos Muñoz. También estuvo presente Laura Corujo, presidenta de la peña.

Visiblemente emocionado, el excentral quiso agradecer el homenaje recibido y destacó el orgullo que supone para él seguir sintiendo el cariño de la ciudad tres décadas después de su llegada a Asturias.
"Estoy muy feliz y gracias a todos por presentar esta peña a mi nombre. Es un orgullo muy grande y gracias a mi familia, que está aquí conmigo, y a mis amigos que también están aquí", señaló Onopko durante el acto.
El exinternacional ruso reconoció que sigue sorprendiéndose por el afecto que recibe cada vez que regresa a Oviedo. "Es una prueba de que la ciudad y el oviedismo no se han olvidado todavía de Onopko. Por la calle, por las cafeterías, por el estadio, por todos lados. Y eso es un orgullo", afirmó.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la intervención de su hija Eugenia, que explicó lo que supone para ella ver cómo la figura de su padre sigue siendo tan admirada por varias generaciones de oviedistas.
"Para mí siempre fue como mi pedestal. Siempre fue mi ejemplo a seguir. Al final llegué también a donde llegué como deportista gracias a él y a mi familia. Para mí es un gran orgullo tener un padre que se haya ganado todo a pulso", aseguró.
