¿Arriesgar para competir o no volver a hipotecar al Oviedo?
Jesús Martínez defendió la estabilidad económica del Real Oviedo tras el descenso y abrió el debate sobre hasta dónde debe arriesgar el club para volver a competir en Primera división sin repetir errores del pasado
Killer Asturias
Entre autocríticas, promesas de reconstrucción y mensajes de futuro, la comparecencia de Jesús Martínez dejó una idea muy clara sobre cómo quiere afrontar el Real Oviedo esta nueva etapa en Segunda división, competir sí, pero sin poner en riesgo la estabilidad del club.
De hecho, buena parte del discurso del máximo accionista azul giró alrededor de una preocupación que en el Grupo Pachuca consideran fundamental, evitar que el Oviedo vuelva a situaciones económicas traumáticas como las vividas en el pasado. Martínez insistió varias veces en que la prioridad pasa por proteger a la institución incluso en un contexto de máxima frustración deportiva tras el descenso.
Ahí apareció una de las frases más significativas de toda la rueda de prensa, el dirigente mexicano aseguró que el Oviedo estará "por primera vez en 25 o 30 años en números negros". Un mensaje que utilizó para reivindicar la gestión económica del grupo pese al golpe deportivo sufrido esta temporada.
La reflexión no fue casual. Dentro del club existe la sensación de que una parte del oviedismo exige una apuesta todavía más agresiva en fichajes y gasto deportivo inmediato. Sin embargo, el propietario azul quiso marcar límites muy claros en ese aspecto. Explicó que en el mercado de invierno no encontraron ningún futbolista que justificara una inversión importante y defendió que "no se puede gastar por gastar".
El presidente del Grupo Pachuca fue incluso más allá y utilizó ejemplos muy concretos para reforzar esa idea. Citó directamente casos como el del Levante UD y sus elevados niveles de deuda para explicar el tipo de escenario que no quiere repetir jamás en Oviedo. "No voy a ser irresponsable", llegó a decir durante una comparecencia en la que mezcló constantemente la decepción deportiva con la necesidad de construir un proyecto sostenible a largo plazo.
En ese sentido, resulta evidente la inversión realizada desde la llegada del Grupo Pachuca, como por ejemplo el dinero destinado al ascenso, a fichajes, a entrenadores, a infraestructuras y a la futura ciudad deportiva, además de apostar por muchos jugadores que llegaron cedidos o en condiciones económicas difíciles de asumir sin el respaldo del grupo mexicano.
Precisamente ahí apareció otro de los debates de fondo de la rueda de prensa, la crítica de "más fútbol y menos negocio" que parte de la afición ha dirigido hacia la propiedad durante los últimos meses. Y fue probablemente uno de los pocos momentos donde el dirigente mexicano dejó ver cierta carga emocional. Martínez reconoció que esa frase le "dolió", reivindicando que nadie ha invertido más dinero en el Oviedo en los últimos años que el Grupo Pachuca junto a Carlos Slim y Arturo Elías Ayub.
Porque, en el fondo, el mensaje que quiso trasladar Pachuca parece bastante claro, el descenso obliga a revisar errores deportivos, sí, pero no cambiará la idea de construir un club económicamente estable, con mejores infraestructuras y capaz de crecer sin volver a vivir situaciones límite como las que marcaron durante años la historia reciente del oviedismo.