Del ascenso a la consolidación: El gran salto de Ilyas Chaira
El extremo marroquí cerró la temporada como uno de los pocos futbolistas del Oviedo que salió reforzado de la experiencia en Primera división
REAL OVIEDO
Cuando el Real Oviedo afrontó el verano de 2025, Ilyas Chaira llegaba avalado por una buena temporada en Segunda división y por su contribución al ascenso. Sin embargo, el salto a Primera seguía planteando incógnitas. El club ejecutó la opción de compra obligatoria pactada con el Girona, que mantuvo un porcentaje de sus derechos, convencido de que el extremo podía seguir creciendo. Un año después, pocas dudas quedan sobre aquella apuesta.
En una temporada especialmente complicada para el conjunto azul, Chaira fue uno de los pocos futbolistas capaces de mantener una línea ascendente. Disputó 36 partidos, fue titular en 30 ocasiones, acumuló 2.458 minutos y firmó seis goles en la máxima categoría. Más allá de los números, logró algo todavía más importante, convertirse en un jugador fiable para cualquier entrenador.
Veljko Paunovic, Luis Carrión y Guillermo Almada encontraron en él un futbolista capaz de adaptarse a distintos contextos y exigencias. Fue uno de los pocos nombres que logró mantenerse como pieza importante independientemente de quién ocupara el banquillo. Una regularidad especialmente valiosa en una campaña marcada por la inestabilidad.
Su evolución también se reflejó en la forma de interpretar los partidos. Chaira dejó de ser únicamente un futbolista desequilibrante para convertirse en un jugador mucho más completo. Ganó protagonismo en la toma de decisiones, asumió responsabilidades en ataque y terminó siendo una de las principales amenazas ofensivas del equipo durante buena parte del curso.
Todo ello le ha permitido cerrar la temporada con una situación muy distinta a la que tenía hace apenas un año. A sus 25 años y con contrato hasta 2028, el extremo aparece ahora como uno de los activos más valiosos de la plantilla. El interés de otros clubes es una consecuencia lógica de su crecimiento y todo apunta a que ofertas no le faltarán durante el verano.
Precisamente ahí aparece uno de los grandes retos del Oviedo en este mercado. Porque si la entidad consigue retener a Chaira, no solo conservará a uno de sus futbolistas más determinantes. También mantendrá a un jugador que ha demostrado estar preparado para asumir un papel todavía más importante dentro del proyecto.
Mientras el descenso dejó heridas abiertas en muchos aspectos, la evolución del extremo marroquí representa una de las pocas noticias claramente positivas que deja el paso del Oviedo por Primera división. Porque hay futbolistas que sobreviven a una temporada difícil y otros que consiguen crecer dentro de ella. Y Chaira pertenece claramente al segundo grupo.