El Oviedo de Almada encuentra su muro

La pareja Costas-Bailly volvió a coincidir ante el Valencia y sostuvo al equipo en una victoria clave. Curiosamente, en los tres partidos que han iniciado juntos esta temporada, el conjunto azul no conoce la derrota

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Costas
Dom, 15/03/2026 - 21:00

El Real Oviedo encontró ante el Valencia algo más que tres puntos. El equipo de Guillermo Almada recuperó también una de las bases sobre las que quiere construir su reacción en este tramo final de temporada, la solidez defensiva. Y en ese escenario tuvo mucho que ver el regreso de la pareja formada por David Costas y Eric Bailly, que volvió a coincidir en el centro de la zaga azul.

Ambos centrales ya habían compartido titularidad en dos ocasiones esta temporada. La primera fue en la jornada 17, en el empate sin goles ante el Celta en el Carlos Tartiere, que supuso además el debut de Almada en casa. La segunda llegó una semana después en Mendizorroza, donde el Oviedo sumó otro empate ante el Alavés (1-1), aunque en aquella ocasión Bailly tuvo que retirarse lesionado en la primera mitad.

El duelo ante el Valencia fue, por tanto, la tercera vez que ambos partían juntos de inicio, y el balance vuelve a ser positivo para el conjunto azul. Curiosamente, el Oviedo no ha perdido en ninguno de esos tres encuentros, una coincidencia que refuerza la sensación de que la sociedad entre ambos puede convertirse en una pieza importante en la recta final del campeonato.

Sobre el césped del Tartiere, la pareja respondió con una actuación sólida. Costas firmó cinco despejes, una intercepción y tres recuperaciones, además de ganar todos sus duelos en el suelo y marcar el gol que decidió el partido. Bailly, por su parte, aportó cuatro despejes y seis recuperaciones, además de completar 23 de sus 32 pases y no ser regateado en todo el encuentro.

Entre ambos sumaron nueve despejes y nueve recuperaciones, sosteniendo al equipo en los momentos en los que el Valencia trató de apretar en la recta final del partido. Las cifras colectivas también reflejan ese trabajo defensivo. El conjunto valencianista solo logró dos remates entre los tres palos, pese a intentar trece disparos a lo largo del encuentro.

Más allá de los números, el regreso de Costas al once devolvió al Oviedo algo que el propio Almada destacó tras el partido: liderazgo y carácter en la línea defensiva. El central gallego, además de firmar el tanto del triunfo, volvió a mostrar esa jerarquía que transmite seguridad al equipo.

En un momento en el que cada partido pesa como una final, el Oviedo parece haber encontrado una base sobre la que apoyarse. Y en ese punto, la sociedad entre Costas y Bailly puede ser uno de los pilares sobre los que construir la esperanza azul en las jornadas que quedan.