El Sporting analiza la continuidad de Samu Baños y reforzar el organigrama de Mareo

Los responsables de la cantera y Pepe Riestra abordarán estos días antes de las vacaciones varias decisiones claves de cara al próximo curso

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Mareo
Jaime Cuesta, el segundo por la izquierda, Emilio Gutiérrez, a la derecha del todo, con René Centrón al lado de ambos.
Mar, 26/05/2026 - 10:08

Al menos hasta este domingo, el Sporting de Gijón venía haciendo una buena valoración del trabajo de Samuel Baños. La formación y el rendimiento de jugadores siguen siendo la prioridad del primer filial, aunque los resultados también pesan. La eliminación del pasado fin de semana ha vuelto a abrir la posibilidad de que se produzca un cambio en el banquillo.

La pasada temporada ya fue una opción. Felipe Vega-Arango y Emilio Gutiérrez no fueron los responsables de promocionar a Samuel Baños del segundo al primer filial. Sí lo fueron de darle la continuidad tras la eliminación contra el Lealtad en la final de la fase autonómica. Hubo dudas acerca de ello, se valoró mucho la posibilidad de prescindir de él, pero entre otros motivos se tuvo muy en cuenta el compromiso del maliayo con el club. También su capacidad para hacer progresar a los talentos más jóvenes, así como para gestionar grupos cortos e inestables ante las llamadas del primer equipo. 

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Samu Baños

 
En ese sentido, Felipe y Emilio no se equivocaron del todo. Con Samuel han sido varios los jugadores que este curso han dado un paso adelante. Álex Diego, Mata y Bruno Rubio han mejorado su proyección, aunque para el impulso de este último también ha sido clave el entrenador del segundo filial Pablo Pantiga. A la 'dirección' de Mareo le hubiese gustado apreciar más progresiones, pero lo cierto es que el nivel general ha sido manifiestamente bajo. Los fichajes de esta campaña finalizada, salvo el tardío de Conde, no tienen posible futuro de primer equipo

Precisamente ahí está la contradicción. Los responsables de Mareo realizaron fichajes para elevar el nivel competitivo, relegando a un segundo plano el potencial de estos para dar el salto al fútbol profesional. Varios de los refuerzos tienen contrato hasta el 30 de junio de 2027. El club, si mantiene su prioridad y es consecuente con lo que afirma, deberá buscar la salida a varios de estos futbolistas que, pese a todo, han sido titulares. 

Antes, Emilio Gutiérrez y su mano derecha René Centrón, quien ha ganado peso tras la ausencia de Felipe Vega-Arango, deberán hacer una propuesta acerca del cuerpo técnico. Si Samuel Baños no sigue cabe la posibilidad de darle la oportunidad a Marcos Landeira, quien conoce de primera mano a los juveniles que representan la mayor esperanza de Mareo. Por contra, siempre y cuando se decida la no continuidad del maliayo, el Sporting podría iniciar la búsqueda de un entrenador. Jaime Cuesta, encargado de la metodología y el fútbol base, ha tenido reuniones esta campaña para conocer perfiles de técnicos que podrían ser una opción. De dentro está descartada la promoción de Pablo Pantiga, que no cuenta para el club.

El organigrama 
Asimismo, la falta de estabilidad ha sido un problema que el Grupo Orlegi no ha sabido subsanar. Desde David Fernández a Óscar Garro y, por último, Felipe Vega-Arango. El primero apenas duró unas semanas, por lo que la empresa mexicana reaccionó rápido con el fichaje de Garro. La etapa del madrileño duró tres campañas, quedándose a una de las cuatro que todas las partes proclamaban necesarias para que su trabajo comenzase a dar frutos.

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Oscar Garro

 
Orlegi, tras varias bajas previas en el por aquel entonces equipo de trabajo de cantera, prescindió de él en la recta final de la campaña pasada. La apuesta fue la de Felipe Vega-Arango y Emilio Gutiérrez, haciendo una pareja que durante sus primeros meses proyectó mucha esperanza en el entorno de la cantera.

Poco a poco y, sobre todo con la pérdida de protagonismo de Vega-Arango, la confianza se convirtió en inquietud. Una realidad que en buena parte se está produciendo por las significativas novedades que se producirán a partir de la próxima temporada. Tampoco ayuda la falta de claridad en el organigrama de Mareo o las competencias de sus responsables. Por ejemplo, en ocasiones desde captación se proponen decisiones estratégicas o desde el fútbol base se hacen labores del ámbito de rendimiento. Al margen de una mayor definición, el presidente ejecutivo Pepe Riestra valora la posibilidad de reforzar el grupo de gestión de la Escuela de Fútbol de Mareo. 

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