El Sporting necesita refuerzos dentro y fuera del campo
El personal deportivo del club no termina de ser suficiente para abarcar todos los frentes de un equipo que aspira al ascenso a Primera división
Luis Manso
Para que el Sporting de Gijón sea un equipo poderoso en Segunda división el camino más recto, rápido y sencillo es contar con un buen equipo de profesionales dentro y fuera del terreno de juego. Un buen ejecutivo puede llegar a ser tan decisivo como un futbolista diferencial. Eso sí, tanto uno como otro necesitan estar bien rodeados.
La inversión reciente de Orlegi Sports en el Sporting parece más bien dirigida a mantener un nivel óptimo de competitividad. Es decir, un equipo ligeramente por encima de la media y por debajo de los mejores. La próxima aportación económica, y a pesar de que se espera significativa, apunta a seguir el mismo camino. Las necesidades y compromisos de la entidad asturiana restan capacidad en el mercado.
En esa línea, exceptuando el importante coste de la llegada de Nicolás Larcamón, los fichajes realizados hasta ahora mantienen un perfil moderado. Los dos refuerzos confirmados mantienen el nivel salarial de los últimos años o incluso lo reducen en el caso de la comparación entre Christian Joel y Arana. Eso sí, el mercado solo acaba de comenzar. Todavía hay tiempo para demostrar lo contrario.

A su vez, la empresa mexicana sigue manteniendo su política de contención en el resto de estructura deportiva del club. El departamento de scout sigue contando con Gerardo García y Fredi Lobeiras como mayores responsables, apoyándose en colaboradores externos o en empleados de los servicios compartidos. Estos ‘actores secundarios’ apenas tienen trascendencia en la propuesta de fichajes. La venta de Atlas podría modificar la situación en beneficio de los intereses sportinguistas.
En esa misma línea se encuentra el organigrama de Mareo, que recientemente fue renovado. Emilio Gutiérrez, Jaime Cuesta y René Centrón son sus cabezas visibles, aunque Israel Villaseñor supervisa las decisiones estratégicas. En los últimos tiempos a la cantera le han faltado captadores y, sobre todo, financiación para sus entrenadores. Los recortes de los últimos años, sustanciales en los salarios del primer filial, se verán ampliados con la reestructuración de equipos, que se reducen de 18 a 12.
La excepción entre los seis suprimidos es el Sporting C, que pasará a ser competencia exclusiva de la Academia Internacional. La plantilla de Felipe Vega-Arango generará más ingresos que gastos gracias a la aproximadamente media docena de jugadores de pago con los que va a contar. El resto, salvo excepciones, no percibirán una beca remunerada o un pequeño salario.
Así, el futuro inmediato del Sporting parece destinado a optimizar al máximo sus recursos para conseguir los objetivos marcados. A la espera de lo que suceda en este mercado, el único refuerzo reciente y real ha sido la llegada de Pepe Riestra, con quien se ha fortalecido la parcela deportiva en los despachos y en el día a día. Asimismo, su llegada ha servido para que la entidad asturiana asigne a David Guerra la responsabilidad y recursos para generar más ingresos.
A toda la comunidad Rojinegra, nuestro agradecimiento eterno 🙏🏻🙏🏻 pic.twitter.com/gZ8n96AzIB
— Ale Irarragorri (@Irarragorri) June 16, 2026
Carta de Orlegi Sports
Por otra parte, Alejandro Irarragorri, presidente de Orlegi Sports y del Consejo de Administración del conjunto rojiblanco, ha compartido este martes una carta de despedida con la afición de Atlas. “Este proyecto ha sido mucho más que un Bicampeonato”, introduce la Organización en referencia a los dos títulos cosechados en 2021 y 2022. Orlegi también destaca la creación de las modernas instalaciones de la Academia AGA, así como su confianza en la nueva propiedad PRODI y la Familia Miguel. “Estamos seguro de lo que escalarán a nuevas alturas”.