El Vetusta convierte El Requexón en un vendaval

Ante un rival de playoff, los de Roberto Aguirre resolvieron el partido en la primera mitad y demostraron que su liderazgo no es casualidad

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Once Vetusta
Dom, 01/03/2026 - 14:34

El Real Oviedo Vetusta sigue demostrando que en El Requexón soplan vientos muy distintos. El filial azul volvió a firmar una exhibición ofensiva al imponerse por 5-2 al Salamanca UDS, en un encuentro que quedó prácticamente resuelto antes de que el rival pudiera entender qué estaba ocurriendo.

Llegaba a la ciudad deportiva un equipo en zona de playoff, quinto clasificado y uno de los menos goleados del grupo I de Segunda RFEF. Salió con presión alta, con carácter y con intención de discutir el liderazgo. Pero la resistencia apenas duró unos minutos. A partir del primer golpe, el partido cambió de dimensión.

El primer tanto nació de una acción vertical marca de la casa. Berzal atacó el espacio, conectó con sus compañeros y la jugada terminó con Lucas Antañón aprovechando un rechace para abrir el marcador. Fue la chispa que encendió la tormenta. El Salamanca todavía intentaba sostener el pulso, pero cada error se convertía en castigo. Iker Gil amplió la ventaja tras un fallo defensivo, Berzal firmó el tercero con un disparo que terminó entrando tras la intervención del guardameta visitante y Antañón volvió a aparecer para el cuarto.

El descanso llegó con un contundente 5-0 después de que Iker Gil firmara su doblete. El partido, más que decidido, estaba explicado. El Vetusta no solo había sido eficaz; había sido dominante en ritmo, precisión y lectura de los espacios.

Tras el paso por vestuarios, Roberto Aguirre movió el banquillo. El contexto había cambiado y el Salamanca, ya sin presión clasificatoria inmediata, se lanzó a maquillar el resultado. Aimar, uno de los cambios visitantes, firmó dos grandes goles que pusieron el 5-2 definitivo y demostraron que el rival no había bajado los brazos.

El tramo final fue más pausado. El Vetusta gestionó la ventaja, dio minutos a más futbolistas y dejó que el reloj consumiera una mañana que vuelve a reforzar su candidatura al liderato. El equipo sigue compitiendo con autoridad, mezclando talento individual y estructura colectiva.

Más allá del marcador, el mensaje es claro, este filial no entiende de resacas ni de ruidos externos. Mientras el entorno del primer equipo vive en tensión permanente, el Vetusta continúa liderando desde el fútbol, desde la convicción y desde una idea reconocible. Y eso, a estas alturas de la temporada, ya no es casualidad.