Ellos fueron los grandes protagonistas del Oviedo
Isfan, Narváez, Youness, Pablo Sáenz y Víctor Mingo fueron algunos de los jugadores que más reforzaron su candidatura tras el exigente ensayo frente al conjunto gallego
Real Oviedo
Más allá del empate sin goles frente al Deportivo de La Coruña, el amistoso disputado en el Carlos Tartiere dejó varias "sorpresas" positivas para el Real Oviedo de Julián Calero. El técnico azul continúa perfilando su equipo de cara al inicio liguero y, en ese camino, hubo futbolistas que aprovecharon la oportunidad para reivindicarse y demostrar que están preparados para pelear por un papel importante durante la temporada. Estos fueron cinco de los nombres propios que salieron reforzados del encuentro:
El primero de ellos fue Alexandru Isfan. El delantero rumano no encontró situaciones claras de remate, pero firmó un encuentro de enorme sacrificio. Fue el primer futbolista en activar la presión sobre la salida de balón del Deportivo, no dio un balón por perdido y realizó un despliegue físico sobresaliente durante el tiempo que permaneció sobre el terreno de juego. Un trabajo silencioso que encaja a la perfección con la exigencia que busca implantar Julián Calero.
También dejó muy buenas sensaciones Miguel Narváez. El guardameta respondió con personalidad en una cita de máxima exigencia, mostrándose seguro bajo palos y apareciendo cuando el equipo lo necesitó. Su intervención en el mano a mano con Aubameyang y otra posterior para detener un disparo de Samu confirmaron que el Oviedo cuenta con una alternativa de garantías en la portería.
Otro de los futbolistas que reforzó su candidatura fue Youness Lachhab. El centrocampista completó los 90 minutos y ofreció una actuación muy completa, aportando equilibrio, criterio y personalidad en la circulación del balón. Siempre ofreció una línea de pase a sus compañeros y fue una pieza importante para dar continuidad al juego del equipo cuando el Oviedo logró hacerse con la posesión.
En el apartado ofensivo también destacaron Pablo Sáenz y Víctor Mingo. El primero fue uno de los jugadores más activos durante los mejores minutos del Oviedo en la primera mitad, convirtiendo la banda derecha en una de las principales vías de ataque del conjunto azul gracias a su movilidad y desborde. El segundo aprovechó su entrada tras el descanso para aportar frescura en el área rival y estuvo muy cerca de encontrar el gol en dos acciones, primero rozando el segundo palo tras una falta lateral y después con un cabezazo que se marchó fuera por escasos centímetros. Dos futbolistas que, como el resto de protagonistas de este análisis, dejaron claro que en el nuevo Oviedo nadie tendrá el puesto asegurado.