La inexperiencia contra la que luchar en el Sporting con el mercado de fichajes
El Sporting pierde a tres piezas del vestuario que sabían lo que es ascender a Primera división, con solo Rubén Yáñez como integrante de la plantilla que sabe lo que es lograr el objetivo que busca Orlegi
Rayo Vallecano
El verano del Sporting de Gijón deparará en meses de cambios para la plantilla del conjunto gijonés. Con solo 13 jugadores en el proyecto de Nicolás Larcamón, el vestuario mostrará mucha cara nueva. Entre salidas y llegadas, la mitad del equipo será nuevo. O, al menos, esa es la intención con la que trabaja el Grupo Orlegi. De la mano del discurso más ambicioso desde la llegada del conglomerado mexicano a Gijón, el Sporting buscará que la década se termine con el premio grande.
Lo tendrá que hacer el equipo gijonés sin las voces de la experiencia. Esa que dicen que es un grado. Esa que tampoco asegurada nada. Para muestra, la pasada temporada del Sporting. Contaba el conjunto rojiblanco con cuatro piezas que conocían el camino del ascenso a Primera división. En la plantilla, Yáñez, Curbelo y Brian Oliván. En el banquillo, Borja Jiménez. A pesar de contar con la experiencia en cuatro partes del proyecto, el objetivo se quedó lejos. Tres de los cuatro experimentados en saborear las mejores mieles no estarán en Mareo en julio.
Las salidas de Oliván y Curbelo dejan a Rubén Yáñez como el único jugador de la plantilla actual del Sporting de Gijón que sabe lo que es ascender a Primera división. El canario, cuya renovación estuvo sobre la mesa durante algunos momentos de la temporada, se despedía este martes del sportinguismo a través de sus redes. "Me siento muy afortunado de haber podido pertenecer a esta familia, el ambiente que se vive en El Molinón es algo increíble. Gracias por haberme hecho sentir lo que es la Mareona. Me llevo momento muy bonitos y personas que siempre estarán en mi corazón. ¡Muchas gracias a todas y cada una de las personas que representan estos colores!", publicaba el canario. Días antes también se despedía Brian Oliván. "De ahora en adelante seré un sportinguista más", finalizaba su texto de despedida.
A los dos se unía Borja Jiménez. El técnico abulense, que sabía lo que era ascender con el Leganés, también abandonaba Gijón y dejará su cargo en manos de un Nicolás Larcamón sin experiencia previa en Europa y, por supuesto, no sabe lo que es ascender. El único integrante, por ahora, del vestuario del Sporting que sabe lo que es ascender es Rubén Yáñez, quien lo logró con el Huesca sin tener excesivo protagonismo.
Más allá de llenar las piezas vacantes, el mercado de fichajes apunta a brindar de experiencia en ese sentido al vestuario del Sporting. No es el caso de Egoitz Arana, con pocos partidos en Segunda división. Sí que sería la situación de dos pretendidos. Jorge Sáenz ascendió a Primera de la mano del Leganés junto a Borja Jiménez. Pero no es el más experimentado.
El otro nombre marcado en la agenda rojiblanca es el de Óscar Trejo. El 'Chocota' conoce el camino de sobra. Tres ascensos a sus espaldas iluminan la trayectoria del argentino. Una experiencia al servicio del vestuario rojiblanco. El mediapunta sigue sin comunicar la decisión acerca de su futuro, aunque este fin de semana deparó una imagen que puede resultar aclaratoria. Acudió Trejo junto a sus compañeros de equipo a la boda de Isi Palazón. Un acto que terminó con manteo incluido al argentino en un gesto de despedida. Algo que no casa mucho con la idea de seguir en Madrid.