Las notas del Real Oviedo: Dos nombres propios y algunos suspensos
Las individualidades de los azules no bastaron en un Metropolitano donde la efectividad local decidió el duelo
La Liga
El Real Oviedo cayó en el Metropolitano en un partido condicionado por la pegada del Atlético y por dos acciones decisivas en la primera media hora. Los azules crecieron con el paso de los minutos y lo intentaron tras el descanso, pero carecieron de precisión en el último tercio para meterse en el encuentro. Como cada fin de semana en Killer Asturias, evaluamos la actuación individual de los futbolistas carbayones.
Aarón Escandell (6): No fue su partido con más trabajo, pero se mostró sobrio cuando tuvo que intervenir en las acciones claras del Atlético. Respondió con seguridad en las situaciones comprometidas y no pudo hacer nada en los dos goles, ambos muy favorables para el rematador.
Rahim (4): Mostró un gran despliegue físico, como es habitual en él, y sostuvo bien el carril en los duelos. Sin embargo, volvió a ofrecer muy poca profundidad en los metros finales, y su gran debe siguió siendo la calidad de los centros, que limitaron su impacto ofensivo.
David Costas (5): La mejor noticia volvió a ser su continuidad física y el criterio habitual que ofrece en la salida de balón. Estuvo muy exigido por el contexto y la calidad del rival, obligado a intervenir en situaciones defensivas de máximo nivel. Cumplió, aunque el partido le exigió al límite.
David Carmo (4): Estuvo poco contundente en las acciones de los goles. En el primero pudo haber sido objeto de falta, pero no terminó de imponerse; y en el segundo interceptó mal el centro de Hancko, dejando el balón en posición franca para Sørloth. Fue sustituido por Dani Calvo en el minuto 60.
Nacho Vidal (4): Sufrió mucho por su banda, desde la que nacieron los dos goles del Atlético. Hancko centró con demasiada facilidad en ambas acciones. En ataque trató de asociarse con Hassan, pero no encontró acierto ni continuidad en sus incorporaciones.
Dendoncker (4): Con Cazorla en el campo cumplió mejor en su labor de equilibrio, pero su partido fue intermitente. Le costó imponerse en los duelos, no consiguió dar continuidad a las jugadas y no tuvo precisión cuando intentó pisar campo rival. Le faltó consistencia en un encuentro de máxima exigencia.
Colombatto (4): Hizo un gran despliegue físico y ayudó en muchas acciones defensivas, pero volvió a mostrar poca claridad con balón. Le costó dar continuidad a la posesión y filtrar pases que generaran ventaja. Su esfuerzo fue notable, pero el equipo necesitó más precisión interior.
Hassan (5): Fue de más a menos. En la primera parte se mostró incisivo por la derecha, generando varias acciones de peligro que no encontraron rematador. También ayudó más en defensa que en otros partidos. El desgaste físico le pasó factura y fue sustituido en el tramo final.
Viñas (6): Fue el mejor del Oviedo en el Metropolitano. Realizó un tremendo despliegue físico, apareció en todas las zonas y dejó acciones de calidad que originaron las mejores ocasiones azules. Su energía y determinación sostuvieron al equipo en ataque.
Santi Cazorla (5): Fue el faro del equipo con balón. Aportó criterio, marcó los tiempos y dejó varios cambios de orientación que generaron ventaja. Le faltó algo de continuidad en zonas más adelantadas, pero su calidad volvió a notarse.
Rondón (3): La peor noticia en ataque. Nunca estuvo cómodo y casi nunca logró imponerse en los duelos ante los centrales del Atlético. Gozó de alguna situación franca, pero no llegó en ventaja ni generó presencia real en el área. Partido muy gris.
El banquillo:
Dani Calvo (5): Dejó buenos minutos tras entrar. Estuvo contundente, firme en los duelos y seguro en área propia. Demostró que se puede contar con él cada vez que llega la oportunidad, manteniendo la línea positiva del partido ante el Rayo.
Ovi Ejaria (5): Dejó minutos para la esperanza. Se ofreció, aportó movilidad y mostró despliegue físico en zonas interiores. Todavía lejos de su mejor versión, pero su recuperación puede ser una de las noticias positivas de cara al futuro.
Luka Ilic (4): Mostró voluntad, pero tuvo muy poca influencia real. No consiguió recibir con ventaja ni dar continuidad a las posesiones en tres cuartos. Su aportación fue discreta y pasó casi inadvertido.
Álex Forés (4): Lo intentó con sus desmarques característicos y puso intensidad, pero no dispuso de ninguna opción clara para generar peligro. Se ofreció y trabajó, aunque el contexto limitó su impacto ofensivo.
Alberto Reina (SC): Entró en la recta final y apenas tuvo tiempo para intervenir o cambiar el desarrollo del juego.
El entrenador:
Luis Carrión (4): El planteamiento inicial no terminó de funcionar y el equipo acusó demasiado los dos golpes en la primera media hora. Su mayor debe fue la tardanza de algunos cambios en un partido que pedía reajustes antes. El Oviedo tuvo fases de intención y buen criterio, pero le faltaron soluciones ofensivas más claras.