Los supervivientes del último ascenso
El Oviedo mantiene buena parte de la columna vertebral que logró el regreso a Primera división, aunque los futuros de Lucas Ahijado, Santi Cazorla y Santiago Colombatto siguen pendientes de resolución
real oviedo
El descenso a Segunda división obliga al Real Oviedo a abrir una nueva etapa. Llegarán fichajes, habrá salidas y el nuevo entrenador deberá dar forma a un proyecto con el objetivo de regresar cuanto antes a la máxima categoría. Sin embargo, a diferencia de otros momentos de la historia reciente del club, la reconstrucción no partirá desde cero. Buena parte de los futbolistas que lograron el ascenso hace apenas un año continúan vinculados a la entidad y están llamados a convertirse en la base del nuevo proyecto.
La portería sigue teniendo como referencia a Aarón Escandell. El guardameta, con contrato hasta 2027, fue una de las piezas fundamentales del equipo que logró el regreso a Primera y volvió a ser uno de los jugadores más destacados durante la última temporada en la élite. Su continuidad convierte al Oviedo en uno de los pocos equipos de la categoría que conserva a un portero de garantías contrastadas para afrontar una nueva pelea por el ascenso.
En defensa también permanecen varios nombres importantes de aquel éxito. David Costas y Dani Calvo, renovados hasta 2028 y 2027 respectivamente, continúan siendo dos de los grandes referentes del vestuario azul. A ellos se suma Oier Luengo, que regresará este verano tras finalizar su cesión en el Burgos, y Rahim Alhassane, otro de los integrantes de la plantilla que consiguió el ascenso.
La situación de Lucas Ahijado merece un capítulo aparte. El lateral ovetense negocia actualmente su renovación y, de alcanzar un acuerdo, afrontaría su octava temporada consecutiva en el primer equipo. Formado íntegramente en la cantera azul, representa como pocos la identidad del club y su continuidad supondría mantener una de las figuras más reconocibles del vestuario.
En el centro del campo aparecen dos de las grandes incógnitas del verano. La primera es Santi Cazorla. El capitán sigue reflexionando sobre su futuro después de una temporada en Primera división y su decisión tendrá un peso enorme tanto dentro como fuera del terreno de juego. La segunda lleva el nombre de Santiago Colombatto. El argentino ha regresado al Club León tras finalizar su cesión, pero su importancia deportiva y su liderazgo convierten su situación en una de las cuestiones más relevantes de la planificación azul.
También forma parte de este grupo Álex Cardero. El centrocampista regresará tras sus cesiones al Mirandés y al AEK Larnaca y mantiene contrato hasta 2028. Aunque su protagonismo durante la campaña del ascenso fue menor, formó parte de aquella plantilla y ahora vuelve al club en busca de una oportunidad dentro del nuevo proyecto.
En ataque, el Oviedo conserva igualmente a varios protagonistas de aquel ascenso. Hassan e Ilyas Chaira continúan vinculados al club hasta 2027 y están llamados a desempeñar un papel importante en la reconstrucción del equipo. Ambos fueron futbolistas relevantes en el camino hacia Primera y representan parte de la continuidad que busca mantener la entidad.
A ellos se une Nacho Vidal. Aunque llegó en el mercado de invierno de la temporada del ascenso, su impacto fue inmediato. El lateral derecho se convirtió rápidamente en una pieza importante dentro del grupo y hoy sigue siendo uno de los futbolistas con más peso específico de la plantilla.
Mientras el club trabaja en la llegada de refuerzos y define el futuro de varios jugadores, existe una realidad evidente. El Oviedo conserva todavía buena parte del bloque que devolvió al equipo a Primera división. La cuestión ya no es cuántos supervivientes quedan de aquel ascenso. La verdadera pregunta es cuántos de ellos serán capaces de liderar el camino de regreso a la élite del fútbol español.