Orlegi añade más incertidumbre a la cantera del Sporting
La intención de seguir dando una vuelta a Mareo bloquea buena parte de la planificación para el próximo curso. La propiedad aún no ha tomado decisiones
RSG.
Orlegi Sports sigue dando vueltas sobre la Escuela de Fútbol de Mareo. La empresa mexicana no ha sido capaz de impulsar la formación en las tres temporadas y media que lleva. Todo lo contrario. Salvo excepción, la cantera del Sporting de Gijón vive una situación de inestabilidad y deterioro.
Dejando a un lado la modernización de las instalaciones, cuyas obras y dotación de material financiadas con los fondos CVC se fueron hasta los 15 millones de euros, la gestión de Orlegi Sports al frente de Mareo necesita mejorar. La Organización no solo está fracasando en los resultados deportivos del primer filial, sino que tampoco tiene argumentos para pensar que está favoreciendo la generación de jugadores profesionales.
La esperanzadora hornada de juveniles que viene no puede considerarse un éxito único de la anterior (Óscar Garro) y nueva dirección de Mareo. El mérito como mínimo es compartido en cuanto a formación y más bien de la etapa previa a Orlegi en términos de captación.
Ahora, tres años y medio después del cambio de propiedad, Mareo se prepara para un nuevo cambio de rumbo. Ya será el tercero. El nuevo presidente ejecutivo, apoyado en el análisis de Israel Villaseñor, sospecha que la estructura de las inferiores tiene demasiados equipos. Tal y como adelantó Killer Asturias, no solo está en estudio prescindir del segundo filial, sino que incluso el recorte puede afectar a una categoría entera. Así, según anticipa La Nueva España, la propiedad del conjunto rojiblanco está examinando la opción de prescindir de los equipos benjamines. Solo la posibilidad ya supone dificultades.
En ese sentido, la dirección de Mareo tiene las 'manos atadas' para planificar la próxima campaña. En estos momentos no puede asegurar y por tanto captar a los jugadores más jóvenes que, entre los de sus edades, empiezan a marcar la diferencia. Dicha complejidad es ya una circunstancia que beneficia al Oviedo, su máximo competidor, a la hora de favorecer el talento de la cantera. Lo mismo sucede con la incógnita del segundo filial, que sobre todo se extiende a los canteranos que terminan ciclo de juveniles y a los actuales miembros de la plantilla que dirige Pablo Pantiga.
Otra cuestión no menos importante es si la reestructuración afectará a las personas que en estos instantes dirigen la cantera. El equipo de scouting de la base, recientemente reforzado, apunta a ser la excepción por su continuidad, pero la pareja formada por Emilio Gutiérrez y Felipe Vega-Arango no tiene garantizada su permanencia. Este último, el actual director de Mareo, podría pasar a realizar otro tipo de labores. Se rompería así una relación de trabajo que el club consideraba muy positiva hasta hace un par de meses.
Por si fuera poco, y en la línea de lo que sucede con la ausencia de la figura del director deportivo, Orlegi Sports no descarta dejar vacía la dirección de Mareo. Una decisión que derrocharía tanta singularidad como riesgo. Los entornos de los canteranos, que demandan mucha ocupación, podrían verse desatendidos.
Así, cuando apenas restan cuatro meses para que concluya la temporada, el Sporting de Gijón se encuentra inmerso en un periodo de reflexión que, a las puertas de marzo, parece se produce tardío. Por este orden, Israel Villaseñor, Pepe Riestra y Alejandro Irarragorri tendrán la última palabra. El tiempo no corre a favor y mientras tanto Mareo reclama estabilidad.