70 años bajo palos: La historia que hace eterno al fútbol asturiano
Ángel Mateos disputará un partido oficial en Tercera RFEF con el Colunga en un caso único que trasciende los números
Killer Asturias
Viene de recoger a su nieto en el colegio, y como si fuera un día cualquiera, atiende la llamada de Radio MARCA Asturias. Al otro lado del teléfono está Ángel Mateos. Tiene 70 años y este fin de semana volverá a ponerse bajo palos en un partido oficial de Tercera RFEF. Lo cuenta con naturalidad, como si no fuera extraordinario, pero lo es.
🧤😳 Puede ser la noticia del año en Tercera RFEF…
— La Mina del Fútbol (@laminadelfutbol) April 28, 2026
El portero Ángel Mateos, de ¡70! años, disputará el Colunga - Praviano, marcando un récord absoluto en la categoría. pic.twitter.com/F8DSniy6Pj
Porque lo que está a punto de hacer no tiene precedentes. O, al menos, no hay constancia de algo similar en el fútbol español. Un portero de 70 años compitiendo en categoría nacional. Un récord que trasciende lo estadístico y conecta directamente con la esencia más pura del fútbol.
La historia empieza, como tantas otras, en la amistad. En una pachanga semanal, en La Fresneda, en la que Mateos sigue disfrutando del balón como el primer día. Allí, entre risas y partidos improvisados, surge la idea. "Mateo, a ti te tengo que hacer debutar en Tercera División", le dicen. Él se resiste al principio, pero la propuesta va tomando forma. Hay homenaje, hay ilusión… y hay fútbol.
Y Mateos no sabe decir que no al fútbol, porque nunca lo ha hecho. Desde que empezó en infantiles en Turón hasta hoy, han pasado seis décadas sin interrupción. Sesenta años defendiendo una portería. "Llevo jugando 60 años ininterrumpidamente", explica con la serenidad de quien no necesita exagerar nada.
Esa continuidad tiene explicación. Nunca sufrió una lesión grave. Nunca tuvo un accidente en sus 25 años en la mina. Y nunca dejó de moverse. Bicicleta, tenis, partidos con veteranos… una vida ligada al deporte que le permite hoy afrontar un reto que, en condiciones normales, sería imposible.
Porque no es lo mismo. Él lo sabe. No es lo mismo jugar pachangas o liga de veteranos que competir en Tercera RFEF. "Los jugadores son más jóvenes, la pelota corre más, hay más velocidad…", reconoce . Pero también deja una frase que resume toda su filosofía: "las porterías miden 7,32 y 2,44".
Mateos no llega de la nada. Lleva tiempo entrenando con el Colunga, integrándose en el día a día del equipo, compartiendo vestuario y ayudando incluso a los porteros más jóvenes. Allí no es una figura decorativa. Es uno más. O quizá algo más. Porque la experiencia no se entrena.
De hecho, la idea no es solo simbólica. El plan es que juegue. "Me imagino que saldré de mano", desliza, aunque sin confirmar cuántos minutos tendrá. La decisión final llegará durante la semana, pero la intención está clara: no es un homenaje vacío, es fútbol real.
Y eso es lo que más le ilusiona. Porque para Mateos el fútbol no es un recuerdo. Es presente. "Para mí siempre fue una pasión… y sigo disfrutándolo", resume . No hay nostalgia en sus palabras. Hay continuidad.
El vestuario lo ha entendido así. Sus compañeros, lejos de verlo como una rareza, lo han integrado con naturalidad. Le escuchan, le respetan y le animan. "Mate, tú tira pa’lante", le dicen. Y él, simplemente, lo hace.
También hay sorpresa en el rival, en el entorno, en toda Asturias. No es habitual que una historia así irrumpa en el fútbol moderno, donde todo parece medido al milímetro. Pero precisamente por eso impacta tanto, porque rompe la lógica, porque recuerda que el fútbol antes que rendimiento fue pasión. Y porque demuestra que hay historias que no entienden de edad, ni de categorías, ni de límites establecidos.