De Balaídos al Carlos Belmonte: Un gol para volver a volar
Pablo Sáenz puso fin a 125 días de sequía y condujo al Oviedo hacia una victoria que llevaba esperando desde el pasado 12 de abril
La Liga
El Oviedo necesitaba volver a sentirlo. Marcar y ganar. Dos gestos cotidianos en el fútbol que se habían convertido en desconocidos durante los últimos meses para el conjunto azul. El zurdazo cruzado de Pablo Sáenz en el Carlos Belmonte no solamente estrenó el casillero goleador de los de Julián Calero esta temporada. También puso fin a una espera que se remontaba a Primera División y terminó abriendo el camino hacia un triunfo todavía más lejano.
🏎 ¡Rayo McQueen le da la victoria al #RealOviedo!
— Gabriel Gallego (@Gabri_Gallego13) August 29, 2026
🔊 ¡Así te contamos en #MarcadorAsturias el GOL de Pablo Sáenz al Albacete!
📻 @RMarcaAsturias
📺 Twitch de @killer_asturias pic.twitter.com/C3WQqMhB7a
Habían pasado 125 días desde el último gol oficial del Real Oviedo. Fue el 26 de abril, en la jornada 32 de Primera División, cuando Ilyas Chaira encontró la portería en la derrota por 1-2 frente al Elche en el Carlos Tartiere. Desde entonces, el equipo carbayón había cerrado la temporada sin volver a marcar y tampoco había encontrado el camino del gol en las dos primeras jornadas del nuevo curso ante Granada y Leganés.
La otra espera era todavía mayor. El Oviedo llevaba 139 días sin ganar un partido oficial. Para encontrar el último triunfo había que regresar al 12 de abril y viajar hasta Balaídos. Allí, todavía en Primera, los azules se impusieron al Celta por 0-3 con un gol de Alberto Reina y un doblete de Fede Viñas. Cuatro meses y medio después, ya de vuelta en Segunda, el Carlos Belmonte fue el escenario elegido para recuperar una sensación olvidada.
Y fue Pablo Sáenz quien rompió las dos cadenas. El extremo, el futbolista más inspirado del Oviedo durante la primera mitad, recibió la descarga de Isfan en el minuto 41 y definió con la zurda, raso y al segundo palo. Su primer gol oficial con la camiseta azul terminó siendo suficiente para regresar a Asturias con los tres puntos. "Estoy muy feliz de meter mi primer gol oficial con esta camiseta. Me voy encontrando poco a poco mejor y trato de hacer lo que me pide el míster", reconoció después del encuentro a los medios del club.
El propio Julián Calero reconoció después la anomalía que comenzaba a acompañar al equipo. "Era increíble llevar cero goles a favor", expresó el técnico, que destacó la calidad de Pablo Sáenz para resolver este tipo de encuentros. La victoria tampoco escondió las dificultades mostradas en el Carlos Belmonte. Calero admitió que el Oviedo había estado mejor en otros partidos y que todavía debe dar pasos adelante, pero puso por encima de todo la capacidad de sus futbolistas para competir y defender la ventaja.
Porque esta vez no hubo brillantez, pero sí hubo premio. «Esta victoria es muy importante en lo anímico», explicó Calero, que la calificó como "un bálsamo" para el entorno y consideró que triunfos como el conseguido en Albacete ayudan a asentar el proyecto. Después de sumar solamente un punto en las dos primeras jornadas pese a las sensaciones ofrecidas en determinados momentos, el Oviedo necesitaba empezar a transformar el trabajo en resultados.
También Pablo Sáenz puso palabras a esa liberación. "No empezamos la Liga como nos gustaría. Esta victoria nos da alas para seguir creyendo en el trabajo que veníamos haciendo", aseguró el goleador. Y pocas metáforas podían explicar mejor lo ocurrido en el Carlos Belmonte. Después de 125 días sin marcar y 139 sin ganar, al Oviedo le bastó un gol para volver a volar.