El Oviedo dispara su ciudad deportiva: 40 millones y un proyecto inminente
El club perfila los siguientes pasos tras la aprobación en Siero mientras avanza en una obra llamada a marcar su futuro
REAL OVIEDO
El Real Oviedo continúa dando pasos firmes hacia la construcción de su futura ciudad deportiva en La Belga. Tras la aprobación definitiva del plan especial por parte del Ayuntamiento de Siero, el club ya tiene prácticamente listo el diseño final del proyecto, una fase clave antes de solicitar la licencia de obras.
La dimensión económica del proyecto, según avanza La Nueva España, ha evolucionado de forma significativa. La inversión prevista se mueve ahora en torno a los 40 millones de euros, una cifra muy superior a las estimaciones iniciales. Este incremento responde al crecimiento del propio plan, que aspira a convertir la instalación en un complejo de referencia a nivel internacional, con una superficie que podría alcanzar los 400.000 metros cuadrados en su desarrollo global.
La planificación lleva el sello del Grupo Pachuca, que ha optado por liderar directamente el desarrollo conceptual a través de su equipo técnico en México. La idea es replicar el modelo de instalaciones que ya funciona en La Esmeralda, considerada una referencia dentro de su estructura deportiva.
En paralelo, la ejecución recaerá en la empresa asturiana Esfer, habitual colaboradora del club en sus proyectos más recientes. Desde las intervenciones en el Tartiere hasta otras actuaciones en infraestructuras vinculadas a la entidad, la relación entre ambas partes refuerza la confianza en una obra de gran envergadura.
Con el proyecto a punto de entregarse, el siguiente paso será formalizar la solicitud de licencia. La hoja de ruta que maneja la entidad azul sitúa el inicio de las obras en un plazo aproximado de tres o cuatro meses, siempre que se mantenga el ritmo actual de los trámites. En ese proceso ha sido clave la implicación institucional, con especial protagonismo del alcalde de Siero, Ángel García.
En cuanto a su ejecución, el club estudia reorganizar el plan en tres fases en lugar de las dos inicialmente previstas. La primera, ya respaldada urbanísticamente, abarcará unos 150.000 metros cuadrados e incluirá varios campos de fútbol, un edificio de servicios y la urbanización del entorno. Las siguientes etapas contemplan equipamientos más ambiciosos, como una residencia, instalaciones académicas vinculadas al deporte y servicios sanitarios abiertos al público.
El visto bueno definitivo al plan especial, aprobado el pasado 26 de marzo, marcó un punto de inflexión en el proyecto. Desde entonces, el club avanza en los últimos pasos administrativos con la intención de iniciar las obras antes de que finalice el verano.