El Oviedo lo deja visto para sentencia
Nueve de los diez partidos de los azules mantuvieron al final el mismo signo que tenían al descanso; con los resultados del minuto 45 sumarían 20 puntos, tres más que ahora
La Liga
Al Real Oviedo le han bastado, casi siempre, 45 minutos para marcar el destino de sus partidos. Después de diez jornadas, el conjunto de Julián Calero presenta una curiosa estadística; en nueve de sus diez encuentros, el signo del marcador al descanso terminó siendo el mismo al final. Si la competición acabase tras las primeras partes, los azules incluso mejorarían sus registros actuales.
El Oviedo sumaría 20 puntos con los resultados que reflejaba el marcador al descanso, tres más que los 17 que acumula en la clasificación real. Su balance sería de seis victorias, dos empates y dos derrotas, frente a las cinco victorias, dos empates y tres derrotas que presenta después de diez jornadas completas. Una diferencia que tiene un culpable muy localizado.
Porque solamente un partido rompió hasta ahora la norma. Fue la visita al Eldense. El Oviedo se marchó al vestuario por delante gracias al tempranero gol de Reina, pero todo cambió después del descanso. Los locales remontaron hasta el 4-1 y convirtieron tres puntos virtuales al intermedio en ninguno al término del encuentro. Esos son, precisamente, los tres puntos que separan ambas clasificaciones.
En el resto, lo que enseñó el marcador en el minuto 45 acabó siendo definitivo. El Oviedo ya empataba ante Granada y Burgos, perdía frente al Leganés y Sabadell y ganaba en Albacete, Valladolid, el derbi ante el Sporting, frente al Eibar y en Ceuta. Ninguno de esos nueve encuentros cambió de ganador (o de empate) durante la segunda mitad.
Los goles también reflejan dos caras diferentes. En las primeras partes, el conjunto de Calero ha firmado siete tantos y solamente ha recibido tres, un saldo de +4. Después del descanso ha marcado seis y encajado siete, para un balance de -1. El Oviedo no solo ha obtenido mejores números antes de pasar por vestuarios, sino que ha construido ahí prácticamente todos sus resultados.
Las dos últimas jornadas son un buen ejemplo. Ante el Eibar, los azules ya vencían 2-0 al descanso antes de cerrar el partido con un 3-1. En Ceuta, el tanto de Samu Rodríguez permitió alcanzar el intermedio con ventaja y Carlos Domínguez amplió diferencias posteriormente antes del definitivo 1-2. Dos victorias consecutivas cuyo camino ya estaba marcado cuando llegó el descanso.
Diez jornadas ofrecen todavía una muestra reducida, pero dejan una tendencia difícil de ignorar. Solo el Eldense ha conseguido cambiar por completo el guion que el Oviedo había escrito durante los primeros 45 minutos. Para bien o para mal, los de Calero acostumbran a llegar al descanso con buena parte del trabajo hecho. El Oviedo lo deja visto para sentencia.