El segundo de Orlegi: ¿Un ejemplo para la esperanza en el mercado de fichajes?
El perfil de Óscar Trejo atrae a la dirección deportiva del Sporting de Gijón por su calidad futbolística y lo que puede sumar al vestuario, carente de grandes líderes
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Una plantilla con muchas caras nuevas. Sobre la decena de incorporaciones situaba José Riestra el margen de movimiento del Sporting de Gijón en este verano. Tras no alcanzar los objetivos durante este curso y haber detectado los errores, la dirección deportiva del conjunto gijonés busca completar un nuevo grupo capaz de pelear por cotas altas. En esa línea llegará Nicolás Larcamón, cuya continuidad en Gijón está ligada a un ascenso a la máxima categoría. Junto al entrenador, cambios en la plantilla serán necesarios. Los primeros nombres sobre la mesa
Uno de los perfiles que más interés despierta en el Grupo Orlegi para el Sporting de Gijón 2026-2027 es el de Óscar Trejo. El centrocampista argentino, con quien se reunió José Riestra esta semana como informó La Nueva España, es una de las bazas del conjunto gijonés para su próximo proyecto. Un perfil de futbolista con una experiencia más que contrastada y un paso por Gijón previo. Ya lo hizo Orlegi en su primer verano con el regreso a casa de Cote. Y lo intentó veranos después con Sergio Álvarez. Situaciones diferentes, al tratarse de canteranos, pero que tienen el nexo de unión de la vinculación sentimental con el Sporting. A Trejo le marcó Gijón. Su hija mayor, sin ir más lejos, es gijonesa.
El posible fichaje de Óscar Trejo marcaría un registro en el Grupo Orlegi desde su llegada al Sporting de Gijón. Supondría el perfil más veterano incorporado por la propiedad mexicana. Otros nombres como Cali Izquierdoz o Roque Mesa (34) fueron importantes a la hora de dotar de carácter al grupo. Lo mismo con otro rango de edad como Gio Zarfino (31). Una veteranía que contagió al vestuario y que brindó un gran resultado. Años después, la llegada de un nuevo líder al vestuario del Sporting de Gijón puede resultar productiva.
En el otro lado de la balanza, los peros. Óscar Trejo ha sido un jugador importante durante los siete años que acumula en el Rayo Vallecano, aunque su participación ha caído en las últimas temporadas. Este curso acumula 677 minutos entre las tres competiciones en las que está en liza con el conjunto madrileño, con opción de aumentar sus cifras en seis días con la final de la Conference League. Pase lo que pase en Leipzig, será su curso con menos participación desde sus años en Mallorca cuando solo tenía 18 años. Acumula un gol esta temporada.
Para el consuelo de la edad, un ejemplo para la esperanza. La Segunda división ha vivido grandes historias, siendo una categoría capaz de sorprender. Para muestra, Salva Sevilla. El centrocampista fue reclutado por el Alavés de Luis García Plaza hace dos temporadas cuando su documento de identidad marcaba 38 años. La respuesta fue inmejorable. 36 partidos, 18 de ellos como titularidad, y un ascenso bajo el brazo. Ya había logrado ascender con 34 y 36 años en las filas del Mallorca. Pero la edad con la que llegó a Mendizorroza es la misma con la que llegaría Óscar Trejo en su vuelta a El Molinón. La edad, en muchos casos, solo es un número.