El Sporting acelera el área Impulso con dos nuevos proyectos
La entidad asturiana está haciendo obras para abrir próximamente otros dos lugares de características similares al Club Mahou, cuyo estreno tuvo lugar el sábado pasado
RSG.
El Sporting de Gijón llevaba tiempo trabajando en la idea de ampliar su oferta dentro de El Molinón. Por fin, tras obtener todos los permisos y finalizar la adecuación del lugar en un tiempo récord, el sábado pasado pudo hacerlo a través de la inauguración del Club Mahou.
“Un producto de ‘hospitality’ para los días de partido”, además de la posibilidad de albergar “eventos y encuentros” cualquier día de la semana al margen de la competición”. Estas son las líneas claves que resumen el Club Mahou, que el sábado pasado abrió sus puertas por primera vez. Lo hizo con una muy buena respuesta por parte de la afición, que tendrá este servicio a su disposición a lo largo de lo que resta de temporada. El acceso para abonados ronda entre los 30 y 35 euros, mientras que el precio para el público general va desde los 53 a los 94 euros.
De esta forma, la entidad asturiana y sobre todo Orlegi Sports cumple uno de sus objetivos marcados para El Molinón. David Guerra, ahora al frente del área Impulso, siempre mantuvo como propósito enriquecer la experiencia del aficionado, ampliar el uso del municipal gijonés y, por supuesto, generar más ingresos.
Precisamente en esa línea se sigue trabajando. El expresidente ejecutivo no solo es uno de los principales responsables del Club Mahou, sino que también lo será de los dos nuevos espacios en los que se están rematando las obras de acondicionamiento. Todavía no están finalizadas, pero la intención es que en las próximas semanas sean una realidad.
Así, las dos estancias por estrenar aumentarán la oferta. Junto al Club Mahou y el Palco RSG Business Club, ubicados ambos en cada una de las esquinas de la grada Oeste, El Molinón recuperará su Vinoteca en una nueva ubicación, mientras que la segunda novedad estará unida a una marca de la ciudad de Gijón y llevará un nombre vinculado a la entidad asturiana. Todos estos espacios estarán ubicada en la Oeste como consecuencia de la imposibilidad de replicarlo en el resto de gradas. Es decir, en total habrá cuatro lugares con producto ‘hospitality.
La ilusión económica
Estas novedades se traducirán, según las previsiones, en un saldo positivo, teniendo en cuenta también los gastos corrientes y la inversión inicial en las obras. La ilusión de Orlegi Sports pasa por cerrar con beneficios el actual ejercicio económico, el que concluirá el 30 de junio de 2027. El traspaso de Dubasin es clave para que pueda ser posible. Por contra, y a pesar de que la generación de ingresos sigue en línea ascendente, la entidad asturiana presentará a sus accionistas unas cuentas con pérdidas correspondientes a la temporada 2025-26. Estaba presupuestado un déficit de 3,9 millones de euros.