El vestuario del Oviedo asume el fiasco: "Es casi imposible"

La derrota ante el Elche y los resultados de la jornada dejan al club azul a siete puntos de la salvación con cinco jornadas por disputar

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Real Oviedo Elche
Dom, 26/04/2026 - 21:29

El Real Oviedo quedó prácticamente al borde del abismo tras su derrota ante el Elche en el Carlos Tartiere, en una jornada que terminó de complicar al máximo su situación clasificatoria. Los resultados del fin de semana no acompañaron y dejan a los de Guillermo Almada a siete puntos de la permanencia, que marca el Mallorca con 35, cuando solo restan cinco jornadas por disputarse.

El golpe fue doble. No solo por la derrota ante un rival directo como el Elche, que además se escapa hasta los 38 puntos, sino también por la caída del Sevilla ante Osasuna, un resultado que permitía recortar distancias con otro de los equipos implicados en la pelea. Con este escenario, el Oviedo se mantiene colista con 28 puntos y con tres equipos por delante (Levante, Sevilla y Mallorca).

La jornada, además, no está cerrada. El Espanyol, que suma 38 puntos, recibe este lunes al Levante (32) en un duelo que puede seguir moviendo la zona baja. Un triunfo granota dejaría a los azules a seis puntos del penúltimos puesto.

Más allá de los números, el golpe también ha calado profundamente en el vestuario. David Costas, uno de los líderes del equipo, no escondió la crudeza del momento tras el partido. "El vestuario está hundido. La sensación es que, si ya era difícil, es casi imposible", reconoció el central en los micrófonos de Radio MARCA Asturias.

El defensa gallego fue más allá al describir el estado anímico del grupo: "La situación es crítica, es complicada y tiene mala pinta", admitió, dejando claro que, aunque las matemáticas aún no dictan sentencia, la realidad es mucho más dura.

Costas también apuntó a uno de los grandes lastres del equipo durante la temporada: la falta de regularidad desde el inicio. "Nos costó aterrizar en la categoría. Todo lo que desperdicias al principio te pasa factura al final, y es lo que nos está pasando", explicó, en un análisis que conecta directamente con la trayectoria del equipo a lo largo del curso.

Pese a todo, el mensaje final es de resistencia. "Lo que queremos es competir lo que queda, dar la cara, defender el escudo e intentarlo hasta el final", aseguró, consciente de que el margen es mínimo, pero también de la responsabilidad de cerrar la temporada con dignidad.

El Oviedo encara ahora un final de temporada en el que necesita prácticamente un pleno de victorias y esperar múltiples tropiezos de sus rivales. Un escenario límite que el propio vestuario ya asume como extremadamente complicado, en una recta final que se ha convertido en una cuenta atrás hacia lo inevitable.

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