La conjura interna por "el año del ascenso"
Orlegi Sport no varía su hoja de ruta ni lo más mínimo a pesar de la inminente venta de Dubasin. La confianza sigue intacta
RSG.
El presidente del Sporting de Gijón no contempla otra opción. Así se lo ha ido transmitiendo a todos y cada uno de los empleados que forman parte de su círculo más cercano. La consigna de Orlegi Sports es clara y por eso ha dado un paso más allá al aportar más dinero que nunca.
En su intervención de primeros de junio, tras atar la llegada de Nicolás Larcamón, el presidente subió la dosis del optimismo deportivo que caracteriza a Orlegi Sports. “El único objetivo es el ascenso”, dijo Pepe Riestra. Días antes había estado liderando unas jornadas de trabajo y convivencia en Redes con varios empleados de alta responsabilidad. Allí se fraguó una conjura.
Días antes la presencia de Alejandro Irarragorri en Gijón había marcado el camino. Esta temporada 2026-27 tenía que ser la del ascenso. Con tal propósito la propiedad estaba trabajando en una aportación económica sin precedentes desde la llegada de la empresa mexicana. Finalmente no solo supuso la mayor inyección con algo más de 11 millones, sino que también la capitalización social de una deuda de 12 millones. En total, 23 millones de euros fundamentales para potenciar el límite de coste de plantilla deportiva (LCPD). Había argumentos reales para pensar en el ascenso.
Además, el Sporting tenía establecida una línea roja. Sus mejores jugadores eran intransferibles. La receta era clara: mantener a los más determinantes y corregir el desequilibrio de nivel que sufrió el equipo de Borja Jiménez. Casi dos meses después, con el hispano-belga a punto de firmar con Osasuna, el camino tiene un desvío pero el destino sigue siendo el mismo.
La conjura no ha perdido validez. Todos aquellos que estuvieron en Redes mantienen su compromiso de perseguir el ascenso. La ‘cúpula’ se ha comprometido a trabajar en esa dirección sin distracciones y responsabilizándose de lo que hay en juego. Tanto que se ha asumido que las consecuencias serán drásticas si los retos fijados no se consiguen. En tal caso, prácticamente un punto y aparte.
Llegados a este punto del verano, a Pepe Riestra le han encomendado que presente cuál es el proyecto del Sporting de aquí a los próximos cinco años. Una misión que hizo pública durante su informal encuentro con los accionistas minoritarios que asistieron a la Junta del jueves pasado. Pepe Riestra piensa en Primera, sus empleados de mayor confianza parece que también, por lo que el encargo ahora es encontrar un sustituto igual o mejor que Jonathan Dubasin. La clave es no perderse desvío.