Las cuentas rojiblancas que ponen en el centro al mercado veraniego
El Sporting persigue el fichaje de un nuevo central tras firmar dos en el verano, promocionar a Yann Kembo y apostar por Diego Sánchez en el lateral zurdo
LALIGA
El trabajo en las oficinas de Mareo es intenso. Son días ajetreados en el entorno de la dirección deportiva del Sporting de Gijón con el objetivo de finiquitar el trabajo del mercado de fichajes. Busca el equipo liderado por José Riestra, quien se muestra muy pendiente del trabajo diario del equipo de Borja Jiménez en compañía de Israel Villaseñor, un perfil para el ataque y uno más para el centro de la defensa. Siempre se suele decir que cuando toca acudir al mercado invernal es porque los deberes veraniegos se han quedado a medias. No rompe el Sporting la tónica.
Al menos, la sensación generalizada es esa. La plantilla con la que arrancó el curso Asier Garitano empezó a evidenciar pronto dos niveles muy distintos entre titulares y suplentes. Estaba falto el grupo de un fondo de armario 'útil' y eso le costó al equipo rojiblanco una serie de puntos claves. La llegada de Borja pudo subir algo el nivel, aunque las carencias siguen saliendo a flote. De ahí que la dirección deportiva se vea abocada a acudir al mercado invernal. Ya lo hizo con Brian Oliván, un objetivo veraniego que terminó llegando a finales de diciembre. Pero, en el análisis, las carencias salen a la luz.
Busca el Sporting un nuevo perfil para la defensa. Un central que complemente a los mimbres con los que trabaja Borja Jiménez. Algo que refleja todo. El puesto de central fue de las únicas en las que el conjunto gijonés se reforzó de forma doble en este verano. A Gijón llegaron Pablo Vázquez y Lucas Perrin. Se unía a una nómina de centrales que conformaban Eric Curbelo –con más incógnitas que realidades en su primer curso en Asturias– y Yann Kembo.
La promoción al primer equipo del central francés fue una decisión controvertida que no surtió efecto. Prueba de ello son sus minutos como rojiblanco y su posterior salida invernal al Ibiza.
A la nómina de centrales se resistió el Sporting de Gijón a incorporar a Diego Sánchez. El avilesino, afianzado por su polivalencia, se quedaba afincado en el lateral zurdo para cubrir una posición que se hubiera quedado escasa si la planificación hubiera sido otra. Entre Perrin y Vázquez se dividieron los minutos hasta que Curbelo empezó a entrar en los planes. El canario, a pesar de ser el menos utilizado, ha sido el que más sensación de seguridad ha aportado al Sporting. Las dos apuestas veraniegas no han terminado de ofrecer todo lo esperado. Al menos, no con regularidad. Una necesidad detectada por Borja Jiménez y que tendrá su repercusión en el mercado de fichajes invernal.
Ha sufrido el Sporting a lo largo de la primera vuelta de problemas de fiabilidad. El 2026 es el ejemplo más cercano y más fiel. Ocho goles en contra en tres partidos son el vivo reflejo de la necesidad del equipo gijonés de un paso al frente en el aspecto defensivo. La búsqueda de un central, con el nombre de Andrés Cuenca, fijado en la agenda rojiblanca viene a explicarlo. El invierno trata de solucionar los debes del verano. Y en el Sporting de Gijón no rompen la regla.