Más que tres puntos: El Oviedo bendice San Mateo
La contundente victoria ante el Valladolid avala la línea ascendente tomada por los azules, que esperan coger impulso tras un inicio con más sombras que luces
REAL OVIEDO
Hace una semana, el oviedismo se quedó con la miel en los labios frente al Burgos. A pesar de haber competido en inferioridad numérica durante buena parte del partido, el Real Oviedo hizo más méritos que su rival para llevarse la victoria. Sin embargo, a los carbayones se les resistió el premio de los tres puntos, esa recompensa que hoy sí pudo saborear en el José Zorrilla ante el Valladolid en pleno arranque de las fiestas de San Mateo.
En su versión con más pegada de lo que va de curso, el Oviedo dio en Pucela ese puñetazo encima de la mesa que demandaba el oviedismo. Un golpe directo al mentón a uno de los equipos llamados a pelear por el ascenso y que, al mismo tiempo, refrenda las buenas sensaciones despachadas hace una semana. Un triunfo que no solo significa el segundo en cinco jornadas, sino que permite encadenar tres partidos consecutivos sin perder. Un balance que, tras un inicio con dudas, ya le saca la sonrisa a su afición, hoy notablemente representada con más de mil oviedistas en las gradas del José Zorrilla.
Por un lado, el Oviedo logró esta victoria a base de pegada. En este sentido, los de Julián Calero dispusieron del balón durante menos tiempo (59% para los vallisoletanos y 41% para los carbayones) y dispararon menos que su rival (13 tiros por parte de los de Fran Escribá y 12 por parte de los azules). Y por otro, apareció el balón parado, una de las asignaturas que los oviedistas tenían pendientes. Aunque no de forma directa, los dos primeros goles nacieron de dos acciones de estrategia: el primero tras el lanzamiento de un córner botado desde la izquierda y el segundo tras el saque de una falta lateral. Ambas acciones ejecutadas por Mikel Goti, debutante en el día de hoy.
"Hemos hecho un partido muy serio, quizás no brillante, pero sí serio. Concedimos poco. Sufrimos cuando tocaba y no hemos generado más que en otros partidos. Hoy sí se han metido y la corriente fue a favor. Todos estamos contentos y hay que seguir hacia adelante, porque estamos en el kilómetro cinco. Vamos con calma, pero vamos recuperando el terreno que habíamos dejado atrás", subrayó Julián Calero en la rueda de prensa posterior al partido.
El encuentro de hoy en Pucela también permite al Oviedo reafirmarse en la idea de que la pólvora estaba escondida, tal y como había presagiado Julián Calero recientemente. Tras un gol en cuatro jornadas, hoy los carbayones facturaron tres de golpe y sin la dependencia del '9', quienes de momento aguardan su oportunidad. Los centrales Carlos Domínguez y Dani Calvo ya avisan de que su aportación puede ir más allá de la retaguardia. Y Pablo Sáenz, que ya le marcó al Albacete, advierte que los cuatro goles que marcó el año pasado con el Granada se le van a quedar cortos.
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— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) September 13, 2026
Pablo Saenz firmó el latigazo de la tarde en el José Zorrilla para cerrar el triunfo del @RealOviedo. #LALIGAHYPERMOTION #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/os78HdFHKT
"Estamos muy felices, el José Zorrilla siempre es un campo muy difícil. Después del empate amargo ante el Burgos, sabíamos que hoy teníamos que ganar sí o sí. Estamos muy contentos con el trabajo realizado. El míster nos dijo que no había que obsesionarse con los goles porque tenemos capacidad para hacerlos. Había que tener calma y hoy nos entraron tres", comentó Dani Calvo tras el partido.
Además del estirón que pegan los azules en los goles a favor, esta victoria también representa una nueva portería a cero para los azules. Con la de hoy, ya son cuatro los encuentros en los que los carbayones no han encajado ni un solo gol, lo que se traduce en que el Oviedo sigue siendo el equipo más fiable defensivamente de Segunda división. Con todo ello, los azules sonríen por San Mateo.