Onopko: "Yo no denuncié al Real Oviedo"
El excentral recuerda la reunión del Hotel Monte Naranco durante la crisis económica del club y asegura que nunca emprendió acciones legales contra la entidad azul
Radio Marca Asturias
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Entrevista Onopko
Víctor Onopko regresó esta semana a Oviedo y lo hizo como tantas otras veces desde que abandonó el fútbol español. Treinta años después de su llegada a Asturias, el excentral ruso sigue manteniendo un vínculo muy estrecho con la ciudad y con el Real Oviedo, un club del que continúa siendo uno de los futbolistas más recordados por la afición. No en vano, su estancia coincide con la inauguración de la Peña Azul Onopko, un nuevo reconocimiento al cariño que todavía despierta entre el oviedismo. El evento tendrá lugar el Jueves 18 de junio a las 19:30, en el Café del Valle, situado en la calle Fray Ceferino 36.
Durante la entrevista concedida a Radio Marca Asturias, Onopko habló de su trayectoria deportiva, de los años compartidos con algunos de los mejores jugadores que han vestido la camiseta azul y también de la emoción que sigue sintiendo cuando los aficionados le paran por la calle para pedirle una fotografía o una firma. "Pasó mucho tiempo y la gente sigue acercándose. Hay chavales que tenían mi camiseta hace veinte años y todavía quieren que se la firme", explicó el exinternacional ruso, que además ejerce como segundo de Karpin al frente de le selección nacional.
El exdefensa fue preguntado por la conocida reunión del Hotel Monte Naranco, celebrada en plena crisis económica de la entidad, y quiso dejar clara su versión de los hechos. "Nosotros no cobramos durante varios meses y los capitanes pidieron reunirse con la directiva para saber qué iba a pasar en el futuro. Estaba toda la plantilla y también abogados. Nosotros solo preguntamos", explicó Onopko.
El exinternacional ruso insistió en varias ocasiones en que nunca denunció al club, una acusación que le ha acompañado durante años entre una parte del entorno azul. "Yo no denuncié nada", afirmó de forma rotunda durante la entrevista.
Onopko recordó además el complicado contexto que atravesaba la entidad en aquellos momentos. Los impagos afectaban al vestuario y generaban una incertidumbre que terminaba trasladándose al día a día del equipo. "Cuando bajamos a Segunda División yo veía el ambiente del vestuario. Algunos jugadores ya no pensaban solo en el fútbol, en los entrenamientos o en los partidos. Es normal. Si no cobras y llegas a casa, tu familia te pregunta qué está pasando. Como en cualquier empresa, tienes derecho a preguntar", señaló.
El exjugador reconoció que aquella situación terminó afectando a varios compañeros, aunque aseguró que él siempre intentó centrarse exclusivamente en el terreno de juego. "Yo nunca tuve esos problemas en mi cabeza. Siempre pensaba en jugar, entrenar y ayudar a mis compañeros", explicó.
Sobre su salida del club, Onopko también ofreció detalles de un momento especialmente delicado para la entidad. Tras el descenso y con una situación económica cada vez más complicada, el central entendió que había llegado el momento de iniciar una nueva etapa profesional. "Cuando el equipo acumulaba muchas deudas y terminó bajando a Segunda B, pregunté si podía marcharme porque no quería jugar en Segunda B. Después fui al Rayo Vallecano y más tarde regresé a Rusia", recordó.
Más allá de aquella etapa complicada, Onopko también quiso hablar del presente del Real Oviedo. El exdefensa confesó la emoción que sintió durante el ascenso a Primera división de 2025 y recordó el ambiente que se vivió en las calles de la ciudad. "Oviedo estaba completamente azul. Veías camisetas por todas partes y una fiesta enorme después del partido. Me alegré muchísimo por los aficionados y por toda la ciudad", recordó.
"Estoy feliz de volver siempre a Oviedo porque tengo aquí buenos recuerdos, buenos amigos y parte de mi familia", aseguró. Una frase que resume perfectamente la relación que mantiene con una ciudad que, tres décadas después de su llegada, sigue considerando su segunda casa.
Julio Llanos se despide del oviedismo
La reestructuración que está viviendo el Real Oviedo en las últimas semanas también ha provocado la salida de Julio Llanos. El técnico asturiano, que se incorporó al club en mayo de 2024 para liderar junto a Álex Díaz la planificación deportiva del Vetusta, quiso despedirse del oviedismo a través de una emotiva carta publicada en sus redes sociales.
Durante las dos últimas temporadas, Llanos ha sido una de las figuras clave en el crecimiento del filial azul. Bajo su dirección, el Vetusta logró el ascenso a Segunda Federación en su primera campaña y alcanzó la final del playoff de ascenso a Primera Federación en la segunda, quedándose a las puertas de un nuevo salto de categoría.
"Han sido dos temporadas planificadas. El balance es un ascenso el primer año y una final de playoff el segundo. Pero lo que es aún más importante y que da sentido a nuestro trabajo es que varios de los chicos estén pidiendo paso a mayores retos", señaló en su despedida.
Más allá de los resultados deportivos, el asturiano quiso poner el foco en el sentimiento que le une al club desde la infancia. "Gracias Real Oviedo. Por llenar mi vida de momentos inolvidables, como aquella mañana de febrero de 1978, calle Santa Cruz abajo, de la mano de mi abuelo", escribió en una carta cargada de emoción.
Llanos reconoció que su salida supone un momento especialmente difícil a nivel personal. "Vuelve a ser muy difícil salir, pocos se pueden imaginar cuánto", afirmó, antes de dejar una de las frases más significativas de todo su mensaje: "Me voy con mucho dolor, pero también sin rencor".
El técnico concluyó su despedida mirando al futuro y convencido de que volverá a encontrarse con el club de su vida. "Volveré, estoy seguro, y lo haré con la misma ilusión, pero de momento será para cambiar la mano de mi abuelo por la de mi hijo camino del Tartiere".