Una certeza entre las dudas del Oviedo

Aarón Escandell ha encajado un solo gol en las cuatro primeras jornadas y acumula tres porterías a cero en un inicio de temporada marcado por la solidez defensiva

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Aarón Escandell
Mar, 08/09/2026 - 13:57

El Real Oviedo continúa buscando la regularidad necesaria para terminar de despegar en este inicio de temporada. Los azules suman cuatro puntos después de las cuatro primeras jornadas y todavía tienen aspectos por ajustar, especialmente en una parcela ofensiva que sigue sin encontrar continuidad. Sin embargo, entre las dudas propias de un equipo profundamente renovado aparece ya una certeza, Aarón Escandell.

Julián Calero no ha tenido dudas con su portería. Aarón ha disputado completos los cuatro primeros encuentros del campeonato, acumulando los 360 minutos posibles. Su balance refleja la seguridad que está ofreciendo el Oviedo atrás; solamente un gol encajado y tres porterías a cero, con una media de 0,25 tantos recibidos por encuentro.

Granada, Albacete y Burgos fueron incapaces de superar al guardameta azul. El único tanto que ha recibido el Oviedo en estas cuatro primeras jornadas fue el anotado por Gharbi en la derrota frente al Leganés en el Carlos Tartiere. Un registro defensivo que contrasta con las dificultades que todavía está encontrando el equipo para transformar sus ocasiones en goles.

Los números individuales de Aarón también acompañan esas sensaciones. El portero ha realizado ocho paradas en las cuatro primeras jornadas, una media de dos por encuentro. Cinco de ellas llegaron ante disparos realizados desde dentro del área y otras tres desde fuera. Un trabajo que no siempre ha requerido grandes dosis de protagonismo, pero sí concentración para aparecer en momentos muy concretos.

El mejor ejemplo llegó el pasado domingo. El Oviedo llevaba más de media hora jugando con diez futbolistas por la expulsión de Aldasoro cuando el Burgos encontró una de sus mejores ocasiones. En el minuto 55, un centro desde la izquierda terminó con David González rematando prácticamente a bocajarro en el segundo palo. Aarón reaccionó con una gran intervención para mantener el empate cuando el conjunto burgalés trataba de aprovechar su superioridad.

La parada adquirió todavía mayor importancia por lo que ocurrió después. Lejos de venirse abajo, el Oviedo encontró espacios para correr y dispuso de ocasiones para llevarse el encuentro, con Jacobo perdonando una oportunidad muy clara y Pablo Sáenz estrellando posteriormente un disparo en el palo. Para poder aspirar a ganar con diez, primero había que seguir vivo. Y ahí apareció su portero.

Su rendimiento ante el Burgos le convirtió además en uno de los futbolistas más destacados del encuentro. Aarón transmitió seguridad durante toda la tarde y respondió en la acción en la que realmente fue exigido, contribuyendo a que un equipo en inferioridad durante más de una hora volviese a terminar un encuentro sin recibir.

El Oviedo todavía tiene mucho camino por recorrer. Calero espera recuperar efectivos en ataque, aumentar la eficacia y conseguir que un equipo construido prácticamente desde cero vaya encontrando su mejor versión con el paso de las jornadas. Mientras algunas de esas respuestas llegan, bajo los palos ya parece haber encontrado una de sus primeras certezas.

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