Una prueba de fuego para el Sporting de Larcamón
El técnico argentino buscará ahuyentar los fantasmas del pasado sumando una nueva victoria ante uno de los pesos pesados de Segunda división
LUIS MANSO
El Sporting de Larcamón ya carbura en Segunda división. El técnico argentino consiguió esquivar las dudas de la primera jornada y recondujo la imagen del debut con dos sólidos triunfos que lanzan a su Sporting a la zona noble de la tabla. Una clasificación que a estas alturas de la temporada no es definitoria y que ya le jugó una mala pasada al conjunto rojiblanco de la mano de Asier Garitano. Unos fantasmas del pasado que buscará ahuyentar Nicolás Larcamón.
El aterrizaje del Sporting en la temporada 2025-2026 fue todavía más prometedor que el del presente curso. El conjunto rojiblanco, comandado por Asier Garitano en el banquillo, consiguió pleno de puntos en las tres primeras jornadas, asaltando el liderato de LaLiga Hypermotion, al igual que hizo el Sporting de Nicolás Larcamón en Tenerife tras un año lejos de la cabeza de la clasificación. Un inicio prometedor que, en ese caso, no fue más que un espejismo.
Tras el arreón inicial, el Sporting de Garitano se dejó caer hacia el abismo. Las tres victorias ante Córdoba, Ceuta y Cultural Leonesa fueron sucedidas de una de las peores rachas del conjunto rojiblanco en los últimos años. El Sporting encadenó cinco derrotas consecutivas ante Deportivo, Burgos, Almería, Albacete y Castellón, siendo esta última la que sentenció al entrenador vasco y abrió el camino a Borja Jiménez. A diferencia del año pasado, Nicolás Larcamón no quiere frenar el contador en la tercera victoria consecutiva.
Un reto todavía mayor por la entidad del rival que visitará al Sporting. Los de Larcamón no solo recibirán a uno de los recién descendidos desde la élite española, sino que el Girona es el mandamás de la categoría en cuanto a lo económico se refiere. Casi 70 millones de euros de valor de mercado, tras la salida de Ounahi, frente a los 28 del Sporting de Gijón. Una diferencia significativa en lo económico que, de momento, no se ha plasmado sobre el césped.
El Girona no regresó a la categoría de plata con la dominancia que se esperaba de un club que llevaba cuatro años asentado en la categoría reina. Un empate y otra derrota en las dos primeras jornadas generaron unas dudas que Quique Álvarez empezó a despejar con la goleada contra Las Palmas. "Vamos a estar sumamente exigidos y tendremos que hacer una presentación muy consistente para llevarnos los tres puntos", expresaba Larcamón, consciente de la prueba de fuego que vivirá su Sporting en El Molinón.