Antes era un problema, ahora un salvavidas: El balón parado sostiene al Oviedo

El equipo de Almada ha convertido la estrategia en su principal vía de gol, con un patrón repetido que explica muchos de los puntos sumados

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Bailly
Lun, 06/04/2026 - 22:31

En una temporada marcada por la irregularidad y la dificultad para generar con fluidez, el Real Oviedo ha encontrado en el balón parado un salvavidas. Un recurso constante, fiable y, sobre todo, decisivo. Porque los números no engañan: nueve goles han llegado desde el saque de esquina (once si se incluyen los penaltis), una cifra que explica buena parte de la resistencia azul en la pelea por la permanencia.

El último ejemplo volvió a verse ayer en el Carlos Tartiere. Fede Viñas, una vez más, apareció en el área para convertir un córner en el gol de la victoria ante el Sevilla. No es casualidad. Y es una de las grandes armas del equipo de Guillermo Almada.

El patrón se repite a lo largo del curso. En Mestalla, en la jornada siete, el empate llegó tras una acción embarullada a la salida de un saque de esquina que aprovechó Ilic. En Girona, el Oviedo golpeó primero desde los once metros con Viñas y amplió ventaja tras un córner que remató Rondón. En El Sadar, los azules se adelantaron con un cabezazo de Viñas tras córner en corto y volvieron a golpear con Reina en una acción similar.

Pero donde el balón parado alcanzó su máxima expresión fue en Anoeta. Allí, ante la Real Sociedad, el Oviedo firmó tres goles desde la estrategia: dos de Viñas, ambos de cabeza tras saque de esquina en corto, y uno de Bailly, también por alto. Una demostración de que el equipo no solo cree en este recurso, sino que lo trabaja y lo explota con precisión.

La lista continúa. Costas dio tres puntos ante el Valencia en el Tartiere tras una nueva jugada ensayada desde el córner, mientras que el propio Viñas volvió a aparecer desde el punto de penalti en el Ciutat de Valencia. Y, de nuevo, el uruguayo fue decisivo ante el Sevilla, cerrando un círculo que empieza a parecer estructural.

El dato es contundente, una parte muy significativa de los goles del Oviedo llega desde este tipo de acciones. Y no solo eso. Muchos de ellos han sido determinantes en el marcador, ya sea para sumar puntos o para sostener al equipo en partidos de máxima exigencia.

En un contexto en el que al equipo le cuesta generar ventajas desde el juego posicional, la estrategia se ha convertido en una vía de supervivencia. Un recurso que potencia perfiles como el de Viñas, dominador del juego aéreo, y que también saca partido al golpeo de futbolistas como Cazorla, Hassan o Alberto Reina, entre otros.

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