Borja Jiménez admitirá su error
El entrenador rojiblanco reconoce no haber medido el alcance de sus palabras al intentar dejar claro que no tenía ya acordado un nuevo destino
Luis Manso
"Tengo a mi agente loco para que me encuentre equipo el año que viene". “Me gusta planificar y construir desde el principio con la pretemporada. No será fácil, pero llamaré a mi agente para que se aplique. A mi agente le voy a decir que quiero tener pretemporada". Estas fueron las declaraciones de Borja Jiménez al término del partido en Málaga, desatando el enfado de la afición del Sporting de Gijón. El abulense admitió su error en cuanto supo cómo se habían interpretado sus palabras.
Se lo comentó a su círculo más próximo. También a varios de los jugadores del Sporting con los que mantiene una relación más cercana. Esta semana, si no lo ha hecho ya este martes, podrá hacer lo mismo ante el presidente Pepe Riestra. Borja Jiménez no oculta su error y en esa línea se pronunciará el viernes ante los medios de comunicación en la previa del encuentro ante el Zaragoza.
Todo surgió por su empeño en tratar de dejar claro que su salida al final de este curso no está motivada por otra oferta. Los argumentos que había explicado no eran del todo convincentes. Su respuesta de un asunto "personal" no parecía una cuestión deportiva cuando sí lo era. Tras las conversaciones con Pepe Riestra, tras comprobar por dónde pasaban las claves de la próxima plantilla, Borja Jiménez tuvo dudas. Muchas. Por eso y tras una reflexión decidió dar un paso al lado.
La cuestión es si el anuncio fue precipitado. El club, para evitar parafernalias y temas de futuro como en la previa ante el Ceuta, consideró que era mejor comunicarlo de inmediato. Borja accedió. En la negociación el Sporting cedió que el abulense continuase hasta el final de campaña. Tomada la decisión de renunciar, el presidente ejecutivo era partidario de terminar el curso con un entrenador interino. Su ausencia en Mareo y viaje a México no ayudó. Tampoco la intervención de Israel Villaseñor facilitó las cosas.
En cualquier caso, tras el intercambio de intereses, al final se llegó al acuerdo ya conocido. Borja Jiménez no deberá pagar la compensación económica por no cumplir su contrato y el Sporting, lógicamente, no le pagará el segundo año.
De cara a lo que queda, y asumiendo que su decisión puede provocar decepción acerca de su compromiso, lo que Borja Jiménez quiere dejar claro es que en ningún momento quiso ofender a la afición del Sporting. El entrenador admitirá públicamente que se equivocó al expresarse el pasado sábado en Málaga. Además, su arrepentimiento parte por iniciativa propia. Al menos de momento, nadie del club o de Orlegi Sports, y a pesar de que aún tiene contrato, se ha dirigido a él para valorar su intervención y pedirle una rectificación. Un arrepentimiento que pronunciará el viernes.