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De héroe en Oviedo a gigante en el Clásico

Andriy Lunin aprovechó la baja de Courtois para firmar una actuación sobresaliente ante el Barcelona, seis años después de ser una pieza clave en la permanencia de los azules

Lunin
Lun, 26/10/2026 - 21:00

Vivir a la sombra de Thibaut Courtois obliga a saber esperar. Las oportunidades son escasas y, cuando aparecen, casi siempre llegan sin demasiado margen para prepararse. Andriy Lunin lleva años conviviendo con esa realidad en el Real Madrid, aunque también ha demostrado que los grandes escenarios no le asustan. El último ejemplo llegó este domingo. El ucraniano pasó del banquillo a defender la portería blanca en un Clásico y volvió a responder.

Courtois causó baja a última hora por un proceso gripal y Lunin fue el elegido para ocupar su sitio en el Camp Nou. El antiguo guardameta del Real Oviedo completó una actuación sobresaliente en la victoria madridista ante el Barcelona, con una intervención especialmente brillante en el minuto 66 ante un cabezazo de Gerard Martín. El propio Real Madrid calificó su encuentro como un "partido para enmarcar".

No es la primera vez que Lunin aprovecha una puerta abierta. Su trayectoria en Madrid ha estado inevitablemente condicionada por la presencia de Courtois, pero el ucraniano ya ha dejado grandes noches cuando ha tenido que asumir responsabilidades. La Champions de la temporada 2023/24 fue el mejor ejemplo, con especial protagonismo en aquella eliminatoria ante el Manchester City. Su carrera en el conjunto blanco se ha construido muchas veces así; esperar en silencio y responder cuando llega el momento.

Una situación que conocen bien en Oviedo. Antes de vivir bajo los focos del Santiago Bernabéu y de noches como la de este domingo, Lunin encontró en el Carlos Tartiere algo que necesitaba entonces por encima de cualquier otra cosa, continuidad. El Real Oviedo consiguió su cesión en enero de 2020, después de una primera vuelta en el Valladolid en la que apenas había encontrado oportunidades. Llegó cedido por el Real Madrid hasta el final de aquella campaña y tardó muy poco en hacerse con la portería azul.

Lo hizo, además, en un momento delicado. El Oviedo estaba inmerso en la pelea por escapar de la zona baja y Lunin acabó convirtiéndose en una pieza importante de aquella reacción. Disputó 20 partidos, fue titular en los 20 y completó los 1.800 minutos posibles. Encajó 20 goles y consiguió mantener su portería a cero en seis ocasiones.

Entre ellas hubo una especialmente difícil de olvidar para el oviedismo. Lunin defendió la portería azul en la victoria por 0-1 ante el Sporting en El Molinón, dentro de una recta final de campeonato marcada también por el parón provocado por la pandemia. También dejó su marco imbatido ante Tenerife, Ponferradina, Fuenlabrada, Mirandés y Racing de Santander. El Oviedo terminó consiguiendo una permanencia que durante muchos meses había estado seriamente amenazada.

Aquella cesión fue uno de los primeros momentos en España en los que Lunin pudo disfrutar de continuidad bajo palos. Seis años después, su situación es muy diferente. Ya no necesita demostrar que puede competir al máximo nivel, pero sigue teniendo que convivir con la dificultad de hacerlo detrás de Courtois. Hasta sus propios compañeros son conscientes de ello. Fede Valverde destacó tras el Clásico que el ucraniano tiene menos minutos por la presencia del belga, pero continúa trabajando "en la sombra" para estar preparado cuando aparece su momento.

Y apareció. Esta vez en uno de los partidos con más focos del planeta. Lunin esperó otra vez y volvió a responder. En Oviedo esa historia no resulta nueva. Allí ya conocieron de primera mano lo que ocurre cuando al ucraniano le llega su oportunidad.

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