De la salvación al abismo... y vuelta a creer
El Oviedo ha pasado de estar fuera del descenso en la jornada ocho a quedarse a siete puntos de la permanencia, en una temporada marcada por el cambio de entrenadores y la falta de gol
La Liga
La temporada del Real Oviedo es una historia de contrastes constantes. Más allá de las sensaciones, los números dibujan una evolución clara; de la estabilidad inicial al desplome, y de ahí a una reacción que, por ahora, no termina de reflejarse en la clasificación.
Tras las ocho primeras jornadas, con Veljko Paunović al frente, el conjunto azul ocupaba la 17ª posición con 8 puntos, fuera del descenso y con un punto de margen sobre el Mallorca. Un inicio irregular, pero suficiente para mantenerse a flote.
El siguiente tramo fue el más duro. Con Luis Carrión en el banquillo, el Oviedo cayó hasta la 19ª posición en la jornada 16, quedándose a cinco puntos de la permanencia, marcada entonces por el Valencia. Sin gol y sin continuidad, el equipo azul entró en una dinámica de hundimiento.
La llegada de Guillermo Almada ha supuesto un cambio evidente. El Oviedo ha sumado 11 puntos en 12 partidos, mejorando su rendimiento y mostrando una versión más competitiva. Sin embargo, la clasificación sigue siendo una losa.
Actualmente, el conjunto azul es colista con 21 puntos, a siete de la salvación, que fijan Deportivo Alavés y RCD Mallorca con 28. Antes de vencer al Valencia, la distancia era de nueve puntos, y aunque se recortó momentáneamente, los resultados de la jornada volvieron a ampliarla.
El problema principal sigue siendo el gol. El Oviedo solo ha anotado 18 tantos en 28 jornadas, una media de 0,64 por partido, muy por debajo de lo que exige la permanencia. De hecho, el equipo se ha quedado sin marcar en 16 encuentros, un dato que explica gran parte de su situación actual.
Y, sin embargo, hay matices que invitan a creer. El Oviedo ha perdido cinco partidos por la mínima, lo que refleja que, pese a la clasificación, el equipo ha estado más cerca de sumar en muchos encuentros de lo que indican los resultados.
El reto ahora es mayúsculo. Con una permanencia que suele situarse en torno a los 38-40 puntos, el conjunto azul necesita firmar un tramo final casi perfecto. El próximo duelo ante el Levante UD aparece como una oportunidad clave. No solo permitiría superar a un rival directo, sino también recortar distancias con Elche, Mallorca o ambos (se enfrentan entre ellos).
El Oviedo ha cambiado, compite mejor y ha dado señales de vida. Pero en esta carrera, la clasificación no entiende de sensaciones: solo los puntos pueden cambiar la historia.