De muro a escombros: Los dos desplomes del Oviedo

Los azules han encajado siete de sus ocho goles en solo dos partidos, ante Sabadell y Eldense, mientras dejaron su portería a cero en cinco de las otras seis jornadas

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Eldense Oviedo
Dom, 04/10/2026 - 10:20

El Real Oviedo está mostrando dos caras completamente opuestas en defensa durante este inicio de temporada. Los azules han recibido ocho goles después de ocho jornadas, pero siete se concentran únicamente en las derrotas ante Sabadell y Eldense. Dos desplomes que contrastan con la enorme solidez mostrada durante el resto del campeonato y que han disparado unas cifras defensivas que, sin esos 180 minutos, serían prácticamente inmaculadas.

El contraste es enorme. Entre la Nova Creu Alta y el Pepico Amat, el Oviedo encajó siete goles en apenas 180 minutos, una cifra que representa el 87,5% de todos los tantos recibidos esta temporada. En los otros seis encuentros, es decir, durante 540 minutos de competición, los carbayones únicamente recogieron una vez el balón de su portería. Fue ante el Leganés. Los otros cinco terminaron con la meta azul a cero.

Los números de ambas derrotas ayudan a entender que no se trató únicamente de una cuestión de efectividad rival. Sabadell y Eldense acumularon 33 remates, 16 de ellos entre los tres palos, nueve grandes ocasiones y 4,74 goles esperados frente al Oviedo. Una producción ofensiva muy elevada concentrada precisamente en las dos jornadas en las que el equipo de Julián Calero perdió por más de un gol.

El primer derrumbe llegó en Sabadell. El conjunto catalán se impuso por 3-1 después de generar 16 disparos, siete a portería, tres grandes ocasiones y 1,69 goles esperados. Todo ello pese a que el Oviedo manejó un 60% de posesión. Los locales fueron mucho más dañinos cuando tuvieron el balón y acumularon 16 pases clave frente a los cinco de los carbayones. Aarón Escandell estuvo entonces acompañado en defensa por Aisar, Dani Calvo, Carlos Domínguez y Juan Cruz.

La historia volvió a repetirse, todavía con mayor crudeza, en Elda. El Eldense produjo 3,05 goles esperados, 17 remates, nueve a portería y seis grandes ocasiones, además de realizar doce de sus disparos desde dentro del área. Narváez, debutante con el primer equipo ante la ausencia de Aarón por sus problemas en el hombro, realizó cinco paradas, pero no pudo evitar una goleada que comenzó a construirse con dos penaltis y terminó de dispararse con dos errores en el tramo final.

También cambió buena parte de la retaguardia entre ambos encuentros. En el Pepico Amat jugaron de inicio David Jiménez, Dani Calvo, Carlos Domínguez y Samu, por lo que únicamente la pareja de centrales formada por Calvo y Domínguez repitió respecto a Sabadell. Un dato que aleja el foco de una alineación defensiva concreta y señala hacia dos desplomes colectivos que llegaron con protagonistas diferentes alrededor del eje de la zaga.

Fuera de esas dos noches, el comportamiento defensivo del Oviedo ha sido radicalmente distinto. Cinco porterías a cero en seis encuentros y apenas un gol encajado dibujan a un equipo difícil de superar cuando consigue mantener el orden y la concentración. Sabadell y Elda son, hasta ahora, las dos enormes excepciones.

Dos partidos han bastado para transformar los números. El Oviedo ha sido un muro durante tres cuartas partes de este comienzo de Liga y escombros durante el cuarto restante. Evitar que esos derrumbes vuelvan a repetirse será uno de los grandes retos para un equipo que ya ha comprobado cuánto pueden costarle apenas unos minutos de desconexión.

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