De padre a hijo: Un destino escrito en azul

Enzo Cazorla debutó con solo 16 años y nueve meses y cumplió muy pronto el sueño que su padre tuvo que esperar toda una carrera para alcanzar

Enzo Cazorla
Vie, 30/10/2026 - 21:15

Hay historias que parecen destinadas a encontrarse. La de Santi Cazorla y el Real Oviedo necesitó muchos años, kilómetros y una carrera extraordinaria lejos de casa para terminar cerrando el círculo. La de su hijo Enzo ha recorrido un camino mucho más corto. Con solo 16 años y nueve meses, Enzo Cazorla debutó oficialmente con el primer equipo del Real Oviedo en Los Pajaritos. Una de las pocas imágenes para guardar de una noche amarga que terminó con la eliminación copera ante el Numancia.

Julián Calero recurrió al joven futbolista en el minuto 69, cuando el Oviedo perdía 2-0 y necesitaba una reacción inmediata para mantenerse con vida. No fue, por tanto, un estreno testimonial ni con el encuentro decidido. Enzo apareció en mitad del caos, con los azules volcados sobre la portería contraria y una eliminatoria que terminaría prolongándose durante 120 minutos. Cayó con frecuencia hacia la banda izquierda y alternó esa zona con posiciones de mediapunta, formando parte de un equipo que terminó levantando primero el 2-0 y después el 3-2 para llevar el encuentro hasta los penaltis.

El propio Calero valoró positivamente sus primeros minutos con los mayores una vez terminada la eliminatoria. "Ha hecho todo lo que ha podido, estuvo bien, le hemos tenido que cambiar de posición. Nos quedamos sin laterales, con un agujero en el lateral derecho; Morales hizo de falso lateral. Ha hecho cosas bien, es para estar contento, es de aquí, de la casa, y, dándole las cosas que necesita, crecerá. Tiene que madurar poco a poco", explicó el entrenador azul.

El debut permitió además a Enzo entrar directamente en la historia del Real Oviedo. Con 16 años y nueve meses se convirtió en el tercer futbolista más joven en estrenarse oficialmente con el primer equipo, únicamente por detrás de Nico Álvarez, que lo hizo con 16 años y siete meses, y Jairo Álvarez, con 16 años y ocho meses. Una precocidad que confirma la velocidad a la que el joven Cazorla está quemando etapas.

Porque hace apenas unos meses el escenario era muy diferente. Enzo venía de competir con el Juvenil B y parecía llamado a continuar su progresión en División de Honor, pero su evolución aceleró todos los plazos. El pasado mes de mayo firmó su primer contrato profesional con el Real Oviedo y durante este inicio de temporada se hizo un hueco en el Vetusta pese a continuar en edad juvenil. Su rendimiento con el filial terminó acercándolo cada vez más al primer equipo hasta que la Copa abrió definitivamente la puerta.

Y su estreno añadió inevitablemente otro componente especial. El apellido Cazorla ya forma parte de la historia reciente del club, aunque padre e hijo alcanzaron el primer equipo por caminos completamente diferentes. Santi creció en las categorías inferiores del Real Oviedo, pero tuvo que marcharse sin cumplir entonces el sueño de estrenarse con los mayores. Su carrera lo llevó lejos de Asturias antes de regresar a casa en la temporada 2023/24. Fue entonces, con Luis Carrión en el banquillo, cuando finalmente pudo disputar sus primeros minutos oficiales con el equipo de su vida.

Enzo no necesitó esperar tanto. Ni siquiera había cumplido los 17 cuando atravesó la misma puerta que durante tantos años permaneció cerrada para su padre. Dos generaciones, dos caminos radicalmente distintos y un mismo punto de llegada. El sueño que Santi Cazorla tuvo que esperar toda una carrera para cumplir, Enzo lo alcanzó con apenas 16 años. De padre a hijo. Un destino escrito en azul.

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