Del sufrimiento al equilibrio: El minuto 55 que lo cambió todo para el Oviedo

Los cambios de Almada, el ajuste defensivo y la aparición de Aarón explican cómo el conjunto azul logró equilibrar un partido que el Espanyol había dominado en la primera mitad

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Reina
Jue, 12/03/2026 - 14:00

El empate del Real Oviedo en el RCDE Stadium dejó dos partidos bien distintos. Durante la primera mitad el Espanyol impuso su ritmo, su presión y su presencia en campo rival, obligando al conjunto azul a replegarse y a sostener el resultado. Sin embargo, tras el descanso el encuentro fue cambiando de tono y el equipo de Guillermo Almada consiguió equilibrar un duelo que hasta entonces se estaba inclinando claramente hacia el lado perico.

La primera clave estuvo en el ajuste tras el paso por vestuarios. El Oviedo siguió defendiendo en bloque medio-bajo, pero empezó a encontrar más salida en transición. El triple cambio del minuto 55 -con la entrada de Chaira, Hassan y Colombatto- aportó piernas frescas y permitió al equipo ganar algo de presencia en campo rival. A partir de ahí el conjunto azul dejó de sufrir tanto en campo propio y empezó a enlazar algunas posesiones más largas.

Otra de las claves estuvo en la gestión de los espacios. Durante la primera mitad el Espanyol había encontrado con facilidad situaciones de remate, especialmente a través de Dolan, Romero y el goleador Kike García. En el segundo tiempo, sin embargo, el Oviedo logró cerrar mejor esas líneas interiores y obligó al conjunto catalán a finalizar más lejos de la portería.

El cambio también se percibió en las sensaciones del partido. Si el Espanyol había dominado claramente los primeros 45 minutos, en el tramo final el encuentro entró en una fase más abierta, con llegadas para ambos lados. El Oviedo tuvo sus opciones, como el potente disparo de Fede Viñas tras una contra, la ocasión de Ilyas o el zurdazo de Javi López que rozó el poste.

Ese equilibrio también se reflejó en los números. El Espanyol terminó el partido con 14 remates totales por 5 del Oviedo, pero buena parte de ese dominio ofensivo llegó antes del descanso. Tras los ajustes del segundo tiempo, el conjunto azul logró competir mejor los duelos, hasta el punto de ganar 37 por 30 a su rival, además de imponerse en el juego aéreo con un 57% de duelos ganados.

A partir de ahí el encuentro se sostuvo en gran medida sobre el trabajo defensivo azul y la actuación de Aarón Escandell. El portero oviedista firmó cuatro intervenciones de mérito, entre ellas una parada espectacular en el minuto 81 a remate de Roberto Fernández. Junto a ello, el equipo acumuló 30 despejes, una cifra que refleja el esfuerzo colectivo para resistir las últimas acometidas del Espanyol.

En definitiva, el Oviedo no logró dominar el partido en Cornellá, pero sí consiguió algo importante; evitar que el Espanyol siguiera dominando como en la primera parte. A partir de los ajustes del descanso y del empuje final, el conjunto azul encontró la forma de equilibrar el encuentro y sumar un punto que, visto el desarrollo del partido, terminó teniendo mucho valor.