El fútbol se lo recordó al Oviedo
Con mucha menos producción ofensiva que ante el Leganés, los azules se llevaron la primera victoria de la temporada
LA LIGA
"Debemos hacer más, pero estas victorias asientan el proyecto". Esta fue la frase con la que Julián Calero, técnico del Real Oviedo, concluyó la primera respuesta en la rueda de prensa posterior al partido ante el Albacete. El preparador parleño no le restó mérito al triunfo, el primero de la temporada, sin embargo, tampoco quiso sacar pecho de lo visto sobre el verde. "Por fases el equipo ha estado mejor y en otras regular. En otras en zonas donde no me gusta que estemos", subrayó el entrenador.
En efecto, las impresiones de Julián Calero no distan mucho de las sensaciones de la afición, quien todavía espera una mejor versión del Oviedo. Porque una cosa no quita la otra. Nadie le resta mérito a la victoria, además a domicilio y frente a un rival muy competitivo, pero la ambición y las expectativas son tales que lo visto ayer no debe ser un ejemplo en el que apoyarse a corto y medio plazo. Calero, el primero, quiere más de los suyos.
Y es que los datos no engañan a nadie. Si comparamos los que arrojó el partido frente al Leganés con los ofrecidos ayer en Albacete, el Oviedo sale perdiendo, por mucho que el resultado diga lo contrario. Los azules tuvieron menos posesión del balón (37% ante el 71% que tuvo una semana antes), menos disparos totales (9 ante el Alba y 25 frente al Lega) y menos saques de esquina (5 en el Belmonte y 9 en el Tartiere).
Un dato muy llamativo son los goles esperados ('expected goals’ o xG), esa estadística avanzada que entrenadores como Xavi o Luis Enrique han puesto de moda y en la que se tiene en cuenta la calidad del remate, así como otros factores que influyen en las probabilidades de hacer un tanto. En este sentido, ayer los carbayones facturaron muy por encima de sus posibilidades, ya que finalizaron el encuentro con 0,76 goles esperados. Una semana antes, frente al Leganés, la cifra fue de 2,21 goles esperados, sin embargo, el marcador de los asturianos se quedó a cero.
Así las cosas, ayer el fútbol le recordó al Oviedo lo caprichoso que puede llegar a ser. Lo fue ante el Leganés, con los carbayones volcados en un empate que no llegó. Y lo fue en el Carlos Belmonte, con un Oviedo más tacaño. "Hemos estado mejor otros días que hoy, pero a veces se trata de esto, los equipos buenos compiten bien y saben adaptarse a las circunstancias", zanjó Calero tras el encuentro. A fin de cuentas, en la rula no preguntan...