El giro de Almada deja señalados: De titulares al olvidados en el Oviedo

El crecimiento del equipo en el tramo decisivo de la temporada ha ido acompañado de un cambio de jerarquías que ha dejado a varios nombres importantes en un segundo plano

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Carmo
Jue, 16/04/2026 - 21:31

El Real Oviedo ha experimentado una transformación evidente en las últimas semanas. Más allá de los resultados, el equipo ha encontrado una nueva identidad bajo la dirección de Guillermo Almada. Un cambio que no solo se explica desde el sistema o el rendimiento colectivo, sino también desde las decisiones individuales. Hay futbolistas que han perdido protagonismo en el momento más decisivo del curso.

Uno de los casos más claros es el de Rahim. El lateral, que acumula 1451 minutos en 22 partidos (15 como titular), fue un recurso habitual durante gran parte de la temporada. Sin embargo, su presencia ha caído de forma notable con Almada, donde ha alternado solo cuatro titularidades con seis partidos sin participar, perdiendo peso en favor de Javi López.

Diferente, aunque igualmente significativo, es el caso de David Carmo. El central suma 1722 minutos en 21 partidos (19 como titular), números que reflejan su importancia global en el curso. No obstante, en el tramo final ha pasado a un segundo escalón dentro de la rotación, con partidos en los que ha sido suplente sin participar, quedando por detrás de Costas, Bailly o Dani Calvo en la rotación.

En el centro del campo, la evolución también es clara. Santiago Colombatto, con 1682 minutos en 26 encuentros (18 titularidades), había ganado peso con Carrión, pero su rol se ha vuelto más intermitente. Con Almada mantiene presencia en el once (ocho titularidades), pero también ha pasado a participar desde el banquillo en seis ocasiones, reflejando una pérdida de peso en favor de Nico Fonseca.

Más acusado aún es el caso de Leander Dendoncker. El belga acumula 1332 minutos en 19 partidos (15 como titular), pero su protagonismo se ha desplomado en el tramo final. Con Almada apenas ha tenido impacto, con cuatro apariciones desde el banquillo y cinco partidos sin jugar, además de verse condicionado por problemas físicos.

En definitiva, más que señalar bajones individuales, lo que reflejan estos casos es una evolución del equipo. El Oviedo ha encontrado nuevas respuestas, nuevos perfiles y un equilibrio distinto. Y en ese proceso, como suele ocurrir en el fútbol, hay nombres que han pasado de ser imprescindibles a secundarios.

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