El gol se olvida del '9' en el Oviedo
Los cuatro tantos del Oviedo en este inicio de temporada llevan la firma de un extremo y dos centrales, mientras los delanteros aún buscan estrenarse
La Liga
El Real Oviedo encontró en Valladolid la contundencia que tanto había echado de menos durante el comienzo de temporada. Tres goles de una tacada permitieron a los azules firmar su victoria más amplia del curso, aunque el reparto dejó una circunstancia llamativa. Después de cinco jornadas, ninguno de los cuatro tantos del equipo ha sido obra de un delantero centro. Por ahora, el gol se está buscando la vida lejos del nueve.
Pablo Sáenz abrió la cuenta del Oviedo esta temporada con el tanto de la victoria en Albacete. El extremo volvió a aparecer en Zorrilla para firmar el 0-3, después de que Carlos Domínguez y Dani Calvo, dos centrales, hubiesen marcado los dos primeros. El reparto es tan reducido como curioso; dos goles de Pablo Sáenz y otros dos desde el centro de la defensa. La aportación de otras líneas está resultando fundamental mientras los delanteros esperan su turno.
Calero comenzó el campeonato apostando por Chris Ramos como referencia. El delantero disputó completo el estreno ante el Granada y jugó 79 minutos frente al Leganés, antes de que una lesión frenase su continuidad. Isfan, que ya había tenido minutos junto a él en las dos primeras jornadas, aprovechó las bajas para estrenarse como titular en Albacete. Desde entonces no ha abandonado el once; 64 minutos en el Carlos Belmonte, 71 ante el Burgos y 61 en Valladolid. El rumano acumula así tres titularidades consecutivas, aunque todavía persigue su primer gol.
Víctor Mingo también ha aparecido como alternativa desde el banquillo, mientras que la situación de Carlos Fernández reduce todavía más las posibilidades en ataque. El delantero se sometió a una artroscopia antes de la visita a Valladolid y estará apartado temporalmente de los terrenos de juego. De esta forma, Calero cuenta actualmente con Chris Ramos, Isfan y Mingo como opciones para ocupar la punta.
La ausencia de goles de los delanteros no ha impedido que el Oviedo empiece a encontrar otras soluciones. La aparición de la segunda línea es especialmente importante en un equipo que necesita repartir su producción ofensiva, con Pablo Sáenz como máximo goleador gracias a sus dos tantos. A ello se sumó en Valladolid la capacidad de los centrales para incorporarse al ataque, con Carlos Domínguez y Dani Calvo estrenándose el mismo día.
Cinco jornadas permiten detectar la tendencia, aunque todavía queda demasiado campeonato como para convertirla en una sentencia. Los delanteros tienen tiempo y oportunidades para encontrar el camino hacia el gol, mientras la aportación de otras posiciones permite al Oviedo ganar tiempo. La visita al Sabadell ofrecerá una nueva oportunidad. Los azules ya han demostrado que pueden marcar sin sus nueves; el siguiente paso será conseguir que ellos también se sumen al reparto.