El Oviedo de Almada ya compite con sus rivales directos

El conjunto azul ha sumado 11 puntos desde la jornada 17, acercando su rendimiento al del Levante y superando claramente al Elche en el mismo tramo

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Almada
Vie, 20/03/2026 - 18:08

La llegada de Guillermo Almada ha cambiado algo más que las sensaciones en el Real Oviedo. Aunque la clasificación siga situando al conjunto azul como colista, los números reflejan una realidad distinta si se analiza únicamente el tramo reciente del campeonato.

Desde la jornada 17, el Oviedo ha sumado 11 puntos en 12 partidos, un rendimiento que le permite competir de tú a tú con otros equipos recién ascendidos que también pelean por la permanencia.

El caso más claro es el del Levante UD. El conjunto granota ha firmado 14 puntos en ese mismo periodo (con un partido más pendiente), tras un balance de tres victorias, cinco empates y cinco derrotas. En cuanto a cifras, el Levante ha anotado 14 goles y ha encajado 18, unos números que reflejan una línea irregular pero competitiva.

Más significativo es el contraste con el Elche CF. El equipo ilicitano apenas ha sumado 7 puntos desde la jornada 17, con una dinámica marcada por siete derrotas, un triunfo y cuatro empates. Sus registros ofensivos (17 goles) no han compensado una fragilidad defensiva evidente, con 24 tantos encajados en ese tramo.

En ese contexto, el Oviedo de Almada se sitúa en una posición intermedia en cuanto a rendimiento. Con 18 goles a favor en toda la temporada y un total de 16 partidos sin marcar, el equipo azul sigue arrastrando un problema estructural en ataque. Sin embargo, su evolución competitiva le ha permitido recortar distancias y mantenerse con vida en la lucha por la permanencia.

El gran hándicap sigue siendo el punto de partida. Mientras sus rivales directos ya habían construido cierto colchón en la primera vuelta, el Oviedo tuvo que iniciar su reacción desde una posición muy comprometida. De hecho, antes de la victoria ante el Valencia, la distancia con la salvación era de nueve puntos.

Ahora, el escenario ha cambiado ligeramente. El Oviedo compite mejor, suma más y se acerca al rendimiento de sus rivales directos. Pero en una carrera de fondo como la permanencia, el tiempo también juega su partido.

El duelo ante el Levante aparece, así, como algo más que un partido. Es la oportunidad de demostrar que esa mejoría ya no es solo una sensación, sino una realidad capaz de cambiar la clasificación.