El Oviedo y el VAR: Una temporada marcada por las decisiones
De penaltis no señalados a acciones revisadas que cambiaron partidos: el equipo azul acumula una larga lista de jugadas polémicas
La Liga
El paso del Real Oviedo por Primera división no solo ha estado condicionado por su rendimiento deportivo. A lo largo de la temporada, varias decisiones arbitrales tras revisión del VAR han tenido un peso constante en el recorrido del equipo, generando una sensación de agravio que el propio Guillermo Almada verbalizó tras el último encuentro.
"A nosotros nos pareció que fue falta clara sobre Thiago. Era el empate y el golpe anímico más importante es el gol. Como ha pasado siempre con el VAR, ha ido en nuestra contra en la mayoría de las veces, creo que en más del 90%", explicó el técnico tras la derrota ante el Betis, en referencia a una acción que pudo cambiar el partido.
La jugada en La Cartuja es solo el último capítulo de una serie de decisiones que han generado debate a lo largo del curso. Ya en la jornada 9, ante el Espanyol, el Oviedo encajó el 0-1 en una acción en la que Kike García marcó en posición dudosa tras recibir el balón en el suelo, en un gol validado tras una larga revisión del VAR.
Poco después, en San Mamés (jornada 12), el equipo azul reclamó un penalti claro sobre Fede Viñas tras un pisotón dentro del área que no fue revisado, en una acción que pudo suponer el empate antes del descanso. Una situación similar se vivió en la jornada 13 ante el Rayo, donde Mendy clavó los tacos en la parte posterior de la rodilla del propio Fede Viñas sin que ni el colegiado ni el VAR sancionaran la acción.
Las decisiones también afectaron en otros contextos. En la visita al Sevilla (jornada 16), una mano de un defensor hispalense en una acción a balón parado acabó derivando, tras revisión, en una falta inexistente de Dendoncker. En El Sadar (jornada 20), el árbitro señaló penalti por mano de Boyomo tras una prolongación de Viñas, pero el VAR intervino para anular la decisión.
En el tramo más reciente del campeonato, los episodios se repitieron. En el Ciutat de Valencia (jornada 29), una dura entrada sobre Thiago Fernández no fue sancionada con expulsión, mientras que en el partido ante el Villarreal (jornada 32) se ordenó repetir un penalti detenido por Aarón por una supuesta invasión de área de Ilyas en una acción muy ajustada.
Tampoco hubo revisión favorable en el duelo ante el Elche (jornada 33), donde el Oviedo reclamó un penalti por un pisotón sobre Viñas en los minutos finales. Y, finalmente, ante el Betis (jornada 34), el equipo volvió a sentirse perjudicado en varias acciones: un posible penalti sobre Thiago y una falta previa no señalada en el 2-0.
No se trata de una única jugada ni de una decisión aislada. El patrón se ha repetido a lo largo de la temporada en momentos clave, afectando tanto a resultados como a dinámicas de partido. En una categoría donde cada detalle cuenta, estas acciones han tenido un impacto difícil de ignorar.
Sin caer en el victimismo, la acumulación de episodios invita a una reflexión. El VAR nació para corregir errores claros, pero en el caso del Oviedo, su intervención -o su ausencia- ha terminado generando más debate que certezas.