El Oviedo ya conoce el camino
Definidos los 22 participantes de la temporada 2026/27, el conjunto azul ya conoce el exigente escenario que encontrará en su intento de regresar a Primera división
real oviedo
La composición de la Segunda división 2026/27 ya es una realidad. Tras el ascenso del Celta Fortuna este fin de semana, la categoría ha quedado definitivamente configurada y el Real Oviedo ya conoce a los 21 rivales con los que compartirá camino durante una temporada que promete volver a ser una de las más exigentes del fútbol español.
Si algo ha demostrado la categoría de plata durante los últimos años es que los nombres no garantizan absolutamente nada. El nivel competitivo aumenta cada temporada y el próximo curso volverá a reunir a clubes con pasado reciente en Primera división, proyectos ambiciosos y entidades históricas que persiguen el mismo objetivo, alcanzar la élite del fútbol español.
El Oviedo será uno de los tres equipos que aterrizarán en la categoría. Junto a los azules también llegan Girona y Mallorca, dos conjuntos que hasta hace apenas unas semanas competían en Primera y que partirán con la obligación de pelear por regresar cuanto antes.
A ellos se suman varios clubes que estuvieron recientemente en la élite y que volverán a presentarse como aspirantes a todo. Es el caso de Las Palmas, Valladolid y Leganés, tres entidades acostumbradas a alternar temporadas entre Primera y Segunda. Tampoco conviene olvidar a proyectos como Almería, Granada, Cádiz o Córdoba, que continúan buscando consolidar sus respectivos proyectos deportivos con el objetivo de acercarse nuevamente al fútbol profesional.
La categoría también mantendrá una importante presencia de clubes históricos. El Sporting volverá a representar al fútbol asturiano junto al Oviedo, mientras que Eibar, Burgos, Castellón, Albacete, Ceuta y Andorra completan un grupo de equipos consolidados en la división de plata y capaces de competir contra cualquier rival.
Entre las particularidades del campeonato destaca también la presencia de dos filiales. El Celta Fortuna logró el ascenso tras superar a la Ponferradina en la eliminatoria definitiva del playoff y se unirá a una Real Sociedad B que ya consiguió mantener la categoría. Dos equipos jóvenes, con talento y sin la presión clasificatoria que acompaña a muchos de sus rivales.
Los cuatro ascendidos desde Primera Federación completan una nómina de recién llegados muy diversa. Tenerife y Eldense consiguieron el salto como campeones de sus respectivos grupos, mientras que Sabadell y Celta Fortuna lo hicieron a través del playoff. Especialmente llamativo resulta el regreso del conjunto tinerfeño apenas un año después de perder la categoría.
Además del nivel competitivo, la temporada volverá a presentar un importante desafío logístico. El Oviedo deberá afrontar desplazamientos a Canarias para medirse a Tenerife y Las Palmas, viajar hasta Ceuta y visitar Andorra, configurando uno de los calendarios más exigentes también desde el punto de vista geográfico.
Con los 22 participantes ya definidos, la realidad es evidente. El Real Oviedo no encontrará una categoría de transición tras el descenso. La Segunda División volverá a reunir a clubes históricos, recién descendidos de Primera, proyectos con importantes recursos económicos y filiales con enorme talento. Un escenario que confirma, una vez más, que regresar a la élite será un reto tan complejo como apasionante.