El Sporting actualiza su gestión de mercado
La empresa mexicana no espera mayores sobresaltos en los últimos días del periodo de fichajes. La plantilla se ha cerrado con más antelación que nunca
Luis Manso.
Todavía es pronto para poner nota al mercado del Sporting de Gijón, pero sí que se puede sacar varias conclusiones en relación a la gestión. El club gijonés y la empresa mexicana han recuperado el atrevimiento para apostar por algún jugador de ligas menores, rejuveneciendo la edad media de la plantilla y llega a estas alturas sin los agobios de años anteriores. En general, su plantilla proyecta continuidad, juventud y margen de mejora.
Desde el entrenador hasta Iosifov o Sarco. El Sporting ha realizado en total 12 fichajes, incluyendo al entrenador y con la continuidad de Andrés Cuenca y Andrés Ferrari. La entidad asturiana ya tiene los deberes hechos a falta de tres días para que concluya el mercado, lo que resulta significativo si se tienen en cuenta los precedentes. No ha sido esta la única novedad en estos últimos tres meses.
Para empezar, solo antes había sucedido con Jesús Bernal, el conjunto rojiblanco ya tenía firmadas dos incorporaciones a mediados de junio. Tanto Arana como Jorge Sáenz abrieron el capítulo de los 11 jugadores que figuran como altas para la presente campaña. Una de las apuestas más valientes, por su procedencia y en determinados momentos también por su demarcación, ha sido la de Nikita Iosifov.
La llegada del ruso desde Eslovenia, y que con anterioridad no había tenido demasiado éxito en su primera etapa en España, puede atribuirse al departamento de scout, cuyo jefe era hasta hace unos días Gerardo García. Curiosamente, el gijonés ha sido despedido tras haber completado un mercado que aspira a ser el más redondo desde la llegada de Orlegi Sports.

Otra cuestión relevante es la determinación por tratar de contratar en propiedad, agarrándose a las cesiones solo en los casos imprescindibles. Por Cuenca no era posible la adquisición, mientras que con Ferrari y Antonio Casas no había margen para el desembolso. En ambos casos si que existe una opción de compra razonable si hay ascenso o en caso contrario si alcanzan un rendimiento notable.
La juventud es otro de los denominadores comunes de este periodo. La edad media de los los 11 refuerzos es de 24 años. Una circunstancia que en buena parte se ha dado como consecuencia del estilo de Nicolás Larcamón, quien en varias ocasiones ha manifestado que a sus equipos le viene bien la juventud. También por eso la entidad asturiana o Salomón Behar ha cerrado operaciones más complejas. Por ejemplo, las vinculaciones de Alejo Sarco y Aimar Duñabeitia recogen un derecho de recompra por parte del Bayer Leverkusen y Athletic Club, respectivamente.
Asimismo, las peticiones del entrenador han tenido que ver con la llegada de hasta cuatro centrales, que se suman a los dos que ya estaban en la plantilla. Precisamente esa abundancia ha marcado la ausencia de algún fichaje más que hubiese minimizado los desequilibrios que pueden llegar a darse esta campaña. Las dos posiciones de laterales o carrileros pueden ofrecer alguna duda, mientras que a la plantilla rojiblanca tampoco le hubiese venido mal contar con un mediocentro con llegada y, sobre todo, gol.
Para esta actualización de mercado, o la autorenovación que Orlegi ha hecho con su gestión, la figura de Pepe Riestra ha sido clave. El presidente ejecutivo, que ha analizado y supervisado cada uno de los objetivos, ha comprendido con su presencia en Gijón las tareas y modificaciones que debían ser atendidas de inmediato. Riestra se ha comportado con determinación ante su grupo de trabajo, el primer equipo, la afición y, sobre todo, con la propiedad, transmitiendo las necesidades económicas para aspirar a la parte alta. La gestión de Dubasin ha sido su mayor lunar, asumiendo la responsabilidad de una venta no deseada y que sin embargo fue aceptada incluso antes de tener un recambio.
Llegados hasta aquí, si se cumple la previsión y no hay sobresaltos, el Sporting cerrará el mercado con la creencia de haber dado un paso adelante. Su comportamiento ha proyectado flexibilidad para reaccionar a negativas como la de Trejo y Justin Smith. En cualquier caso, la sentencia llegará a final de campaña. El acierto en los fichajes, la capacidad para compensar las lesiones o los malos momentos marcarán la nota.