El Sporting de Larcamón echa a andar: Los nombres propios del primer día de trabajo
Con 31 futbolistas a las órdenes del técnico, aunque cuatro no trabajaron al mismo ritmo que sus compañeros, el técnico argentino ya manda en la Escuela de Fútbol de Mareo
Killer Asturias
Con puntualidad. Así arrancó el proyecto 2026-2027 del Sporting de Gijón. La bienvenida del conjunto gijonés estuvo marcada por su afición, con cerca de 500 aficionados en las gradas del campo 2 que brindaron un caluroso –ya no solo por el sol que lucía en Mareo– recibimiento a los jugadores y al cuerpo técnico. Nicolás Larcamón y sus ayudantes se llevaron la primera gran ovación de la tarde cuando saltaron al campo. "Con huevos, ¿eh?", le gritaba un aficionado al argentino desde la banda. Larcamón, sonriente, devolvía el saludo con la mano.
Momento para los jugadores. Uno a uno, los 31 citados para el inicio de la pretemporada en el Sporting de Gijón saltaban al campo y recibían una sonora ovación de la afición. Mucho pequeño entre la grada de Mareo que se esforzaba en que sus ídolos le escuchasen. Los más ovacionados, Dubasin, Gelabert y Otero. No hay mal ojo en la afición. Los 31 protagonistas posaron junto al cuerpo técnico en la primera foto de familia del nuevo Sporting. Luego llegaría el momento de las cuatro caras nuevas. Arana, Jorge Sáenz, Gularte y Duñabeitia posaban antes de su primer día como rojiblancos.

El inicio de la sesión dio paso a la primera charla de Larcamón sobre el césped. Cerca de diez minutos estuvo la plantilla en círculo escuchando al entrenador. Cinco ovaciones se escucharon durante la charla. Paralelamente a la conversación, los 11 jugadores del filial realizaban un rondo. En realidad, 12 fueron los citados. Pero Iker Martínez estaba presente en la charla con los jugadores del primer equipo. Era el único que carecía de ficha del primer equipo. ¿La primera declaración de intenciones de Larcamón?
Finalizadas las charlas, momento de trabajar. Cuatro jugadores enfilaron el camino a vestuarios. Jorge Sáenz, Mamadou Loum, Nacho Martín y Juan Otero se ausentaban de la sesión. Los tres primeros, inmersos en la recta final de la recuperación. El más avanzado es Nacho Martín, que se reintegró con el grupo ejercicios después. Tanto Jorge Saénz como Loum regresaron al césped para realizar trabajo individual. El que ya no volvió fue Juan Otero. El colombiano, recién aterrizado del vuelo que le trajo desde Colombia, aquejaba un fuerte constipado que no le permitió trabajar con sus compañeros.
Ya con la acción en marcha, los roles en el cuerpo técnico empezaron a asomar. La primera parte de la sesión, con mucho físico, llevaba el mando de Juan Cruz Mónaco. El preparador físico rojiblanco exigía a la plantilla con ejercicios que alternaban la presencia de balón con la ausencia del mismo. De Mónaco a Berges. Mucho se va a escuchar al segundo de Larcamón. Ataviado con una gorra, el 'Conejo' Berges se desgañitaba dando indicaciones a sus futbolistas. "¡Sostened la calidad y el ritmo!", ¡todos juntitos, muchachos! eran algunas de las primeras referencias. Y, entonces, Larcamón.
Empezó a tomar la voz cantante el entrenador del Sporting. Mientras la plantilla realizaba los primeros ejercicios, el técnico de Buenos Aires deambulaba por el centro del campo sin perder un detalle de lo que sucedía a su alrededor. Con los ejercicios con balón, llegó Larcamón. "¡Comuníquense! Cuando suene el silbato que aparezca la necesidad de comunicarse", "¡que aparezca el liderazgo!", decía el entrenador. Los halagos no se quedaban cortos. "Duba, los pases tuyos son una locura, excelentes los pases", le decía al '17'. "Bien hablando Nacho carajo, bien hablando", le decía al '6'. La comunicación fue la principal demanda de Larcamón.
Tras una serie de ejercicios de posesión, la primera sesión de Larcamón se daba por finalizada. En torno a los 70 minutos de trabajo para el primer día. Durante los estiramientos, más detalles. Larcamón se detenía sobre un balón para mantener una charla de larga duración con Gelabert y Manu Rodríguez. En otro punto, Pablo Vázquez y Gularte empezaban a hacer buenas migas. El grupo al completo, con Larcamón siendo uno de los destacados, finalizaron la sesión firmando a todos y cada uno de los presentes. Más de media hora de firmas. Así nació el Sporting 2026-2027.
