El último servicio de Borja Jiménez

El entrenador abulense, que ahora dirige al Al-Ahli SC de la Qatar Stars League, fue el primero en insistir en el salto de calidad que necesitaba el equipo en defensa

Imagen
Yáñez y Jorge Sáenz
Yáñez y Jorge Sáenz, en El Molinón.
Vie, 16/10/2026 - 10:13

A Borja Jiménez no le salían las cuentas. Algo no le cuadraba para aceptar el reto y, sobre todo, la ambición que Orlegi le transmitía. La exigencia no era exclusiva para él, pero como entrenador del Sporting de Gijón sí que debía asumir una gran responsabilidad. El técnico no encontró los motivos suficientes para compartir la aspiración marcada de competir por el ascenso directo. Dentro de sus posibilidades, Orlegi trató de convencerle asegurándole una mayor inversión en plantilla y fichajes de su gusto, o directamente recomendados por él. 

Pepe Riestra y Gerardo García llevaban semanas avanzando en la próxima plantilla cuando Borja Jiménez comenzó a tener dudas. Los resultados en esa recta final de la pasada campaña no estaban siendo positivos, el equipo se había quedado sin opciones de aspirar al play off, por lo que Orlegi Sports pudo anticiparse a la construcción de la siguiente plantilla. Todas las partes, lógicamente, querían mejorar el nivel de la plantilla, pero el abulense consideraba que los recursos de Orlegi no iban a ser suficientes. 

Imagen
Jorge Sáenz

 
Durante esas primeras conversaciones se pusieron varios nombres encima de la mesa. Defensas la mayor parte de ellos. Por ejemplo, el departamento de 'scout' mencionó la posibilidad de Aimar Duñabeitia, a quien había observado en varias ocasiones durante las dos últimas temporadas. Para Borja era una incógnita.

Todo lo contrario representaba la alternativa de Jorge Sáenz, quien ya había estado a sus órdenes durante dos temporadas. Primero, en Segunda y, después, en la máxima categoría. El entrenador conocía cuál era su situación, que llevaba varios meses lesionado y lo improbable de su renovación por el Leganés. El club también consideró que era una buena opción con vistas a reforzar la línea defensiva. Ese fue el origen del fichaje.

Pese a ello, pese a saber que contaría con un nuevo futbolista de su confianza, además de la intención de mantener a Dubasin, Gelabert y Otero, para Borja Jiménez no fue suficiente. Orlegi trató de convencerlo, aunque tampoco quiso forzar demasiado la situación. Asumió su escepticismo, activó vías como la de Larcamón y fue pragmático para confirmar la llegada de Jorge Sáenz. 

Casi seis meses después, el central canario ha llegado a tiempo para ser un miembro importante de la plantilla. Por su lesión, por los plazos para la puesta a punto, su debut se hizo esperar hasta primeros de este mes. Larcamón le vio preparado y los errores de Pablo Vázquez impulsaron su titularidad. Desde entonces, en las dos últimas jornadas, el central que está a punto de cumplir 30 años ha sido el defensor más sobrio. 

Te Puede Gustar