Fiabilidad y lógica: Las claves del Sporting de Larcamón
El conjunto gijonés está basando buena parte de su éxito en cumplir con las previsiones y la histórica filosofía del club
RSG.
Si el Sporting de Gijón hubiese cumplido con los pronósticos en los últimos años es muy probable que en alguna ocasión hubiese rozado la Primera división. También es más que posible que su balance de gastos hubiese sido más comedido de haber amortizado mejor su cantera. Esta temporada parece que está progresando en ambos sentidos.
No siempre los equipos más punteros de Segunda división pueden confirmar su papel de favoritos cuando se enfrentan a otro, a priori, de menor nivel. Precisamente, por eso la categoría de plata del fútbol español tiene la fama de ser una de las competiciones más impredecibles de Europa. No es una excepción que el colista sea capaz de sorprender al líder, o que al menos pueda obtener un empate. Una circunstancia que rara vez sucede en Primera división.
En ese sentido, el Sporting ha sido testigo una y otra temporada la complejidad de LaLiga Hypermotion. Y más bien para mal. Ha sido poco frecuente que tuviese la capacidad de doblegar a los primeros clasificados, mientras que sí que ha padecido tropezones inesperados ante rivales de menor entidad. Su dificultad para imponer su teórica superioridad ante determinados adversarios se ha traducido en un balance de resultados insuficientes para aspirar al ascenso. Solo el equipo de Miguel Ángel Ramirez en la temporada 2023-24 encontró la forma de ser fiable. También amortizó sus recursos más identitarios.

Para empezar, el actual Sporting se está mostrando seguro ante los contrincantes de la zona baja. Hasta la fecha siete de sus 12 partidos han sido ante clubes instalados en la zona baja de la clasificación. En concreto, se ha enfrentado a siete de los últimos nueve clasificados, ganando a seis de ellos. Solo falló contra el Eldense en El Molinón (0-1).
Así, el conjunto gijonés cumplió la ‘infrecuente lógica’ con el Tenerife, Andorra, Celta Fortuna, Cádiz, Albacete y Ceuta. En esas jornadas sumó 18 de los 22 puntos que le permiten ocupar una posición de play off. El resto de puntos los obtuvo en su triunfo sobre el Burgos, que actualmente ocupa la octava posición, y en la igualada con el Sabadell, que marcha décimo. Para bien y para mal, los de Larcamón también fueron previsibles frente a plantillas, en principio, superiores como la del Oviedo, Girona y Castellón. Tres de su cuatro derrotas.
Siempre se celebra cuando marca don Guillermo Rosas Alonso ❤️🤍. #LALIGAhighlights https://t.co/xAWN0KkPAX
— Real Sporting (@RealSporting) November 1, 2026
En esa línea de la fiabilidad como camino hacia el éxito no menos importante está siendo el uso de la lógica. Larcamón no solo no está infravalorando la historia del Sporting y la inversión en su cantera, sino que está sabiendo sacar prácticamente el máximo provecho de ella. Bruno Rubio, Mata y, sobre todo, Enol Prendes están respondiendo con creces a la confianza de su entrenador y a las lesiones del primer equipo. Cuando se sucedieron las bajas, los antecesores del argentino hicieron malabarismo para emplear a futbolistas con ficha del primer equipo. Incluso alejándolos de sus demarcaciones habituales. Otra consecuencia de su falta de confianza en la cantera fue la costumbre de apenas realizar cambios durante el desarrollo de los encuentros. A la vista está, no les fue bien con ese método.
Otra cuestión poco discutible de estos primeros meses es la creencia de Larcamón en la juventud y en Mareo. El tiempo, cuando la nómina de lesiones sea menor, determinará el verdadero alcance de su apuesta. De momento, el Sporting es sexto gracias a la fiabilidad contra los menos fuertes y la lógica de recoger el trabajo de Mareo.