La Crónica: Un Avilés sin ayudas se gana la permanencia en Primera RFEF

El empate blanquiazul en Pasaron, a pesar de ir venciendo por dos goles en el tiempo reglamentario, hace a los de Lolo Escobar seguir un año más en la tercera categoría del fútbol español

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Avilés
La plantilla del Avilés celebra la permanencia con la afición desplazada a Pasarón
Sáb, 23/05/2026 - 21:49

Lo que mal empieza, mal acaba. El Avilés empezó el año de su llegada a Primera RFEF sin entrenador al mando y con un mar de dudas en torno a un proyecto deportivo novel en la categoría. Pero este equipo ha sido capaz de demostrar que los tópicos no van con él. Rozó el ascenso en diferentes fases de la temporada, se complicó la existencia y jugueteó con el descenso. Llegó a la última jornada con todo en su mano. Sin necesitar ayudas de terceros, el Avilés se ganó la permanencia con un partido práctico en Pontevedra hasta un descuento en el que afloraron los nervios. Mejor supo. El Avilés seguirá siendo de Primera RFEF tras un año de todo. Y casi todo bueno. 

La tarde era de transistores. Aunque la radio bien podía quedar en un segundo plano si el equipo de Lolo Escobar era capaz de teñir de blanquiazul el reducto de Pasarón. Con Uzkudun relegado al banquillo y Campabadal como principal novedad, la tarde empezaba de forma inmejorable para el Avilés. Lo mejor para quitarse cualquier tipo de nervio. De las botas de Cayarga nació un centro mordido al área que Kevin Bautista remachó con potencia para enmudecer a la afición granota y dar voz al poblado número de seguidores asturianos desplazados desde la Villa del Adelantado. 

El tanto del Avilés descorchaba una tarde de carrusel radiofónico. El "pí,pí,pí" clásico se camuflaba entre las notificaciones de las diferentes aplicaciones móviles. Las de cal y las de arena para el Avilés. Al tanto del Cacereño ante el Talavera se sumaban los goles del Guadalajara ante el Castilla o del Mérida ante el Osasuna B. Pero lo importante era que el Avilés estaba haciendo su faena. En Pasarón pasaban pocas cosas y eso interesaba. El equipo de Lolo Escobar se centraba en defender la renta y en poder sorprender. A punto estuvo de hacerlo Kevin Bautista con un zurriagazo desde 30 metros que se estrelló contra el larguero de Raúl Marqueta. 

Empezó a clarear los resultados en cuanto a resultados rivales. El Castilla recortaba distancias y el Tenerife golpeaba ante el Ourense. Y el Avilés no se amilanaba. No lo hizo al empezar la segunda parte. Mismo guion, misma alegría. Álvaro Santamaría se vestía de Kevin Bautista y aparecía en la frontal del área para poner el segundo con una conducción lenta y un disparo ajustado que se le complicó a Marqueta. Su arte.

El abrazo de toda la plantilla, finalizando con un aparte individual con Diego Baeza lo decía todo. Era el estallido de un equipo que pasó las de Caín esta temporada y que encontraba un momento de tranquilidad. Con 40 minutos por delante y con el resto de resultados empezando a ser desfavorables, el Avilés lo tenía en su mano. El paso de los minutos se hizo lento, pero tenía el equipo de Lolo Escobar la renta de tres goles para mantener la categoría. El Pontevedra no apretaba lo suficiente como para que la cosa peligraba, pero el fútbol es capaz de cualquier asunto. 

Más pendiente del tiempo, que empezaba a correr lento, el Avilés dominaba la situación ante un Pontevedra que veía como el sueño de la promoción se quedaba ante el empuje avilesino. Pero el paso de los minutos se le hizo bola al Avilés y comenzó a hacer crecer a los gallegos. La recta final fue de locos y de cardiólogo. Para empezar, la expulsión de Osky que dejó a los de Lolo Escobar con uno menos. Alain Ribeiro recortó distancias en un descuento interminable que continuaba con una nueva roja a Isi Ros, indultado por el FVS. En el minuto 105, Álex Compa se convirtió en el héroe de Pasarón con un tanto que valía a todos. Al Pontevedra lo mandaba al play off, al Avilés lo dejaba un año más en Primera RFEF. 

Al final, el empate salvó al Avilés en la tercera categoría con un punto de margen con el descenso. Una última tarde con la que cerrar una temporada de muchos altos y también bajos, aunque en el computo general sirvió para firmar una permanencia que se sellaba con sangre al comienzo de la pretemporada. No hay que olvidar el comienzo. Sin entrenador, con un equipo que debutaba en la categoría en medio de un mar de dudas. De Dani Vidal y su grandísima faena a la resurrección express de Lolo Escobar. Una mezcla de factores que desataron la fiesta en Avilés. Un año más, la Primera RFEF hablará asturiano. Así sí. 

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