La mayor demostración de fuerza del Oviedo
El récord histórico de 27.000 abonados confirma que, pese al descenso a Segunda división, el mayor activo del club sigue estando en una afición que no deja de crecer
Real Oviedo
Hay muchas formas de medir la fortaleza de un club. Los resultados, los títulos, el presupuesto o la calidad de su plantilla suelen ser las más habituales. Sin embargo, existen momentos en los que la verdadera dimensión de una entidad se descubre lejos del terreno de juego. Eso es precisamente lo que ha ocurrido este verano con el Real Oviedo. Mientras el equipo trabaja para reconstruirse tras el descenso a Segunda división, el oviedismo ha respondido de la manera más contundente posible; volviendo a hacer historia.
Porque alcanzar los 27.000 abonados va mucho más allá de un récord. Supone la mayor cifra de socios que ha tenido nunca un club asturiano, tanto en Primera como en Segunda división, y lo más llamativo es que ese registro llega apenas unos meses después de perder la categoría. Cuando en muchos lugares un descenso provoca desilusión y una caída en la masa social, en Oviedo ha sucedido exactamente lo contrario.
No se trata, además, de un éxito puntual. El crecimiento del Real Oviedo en el plano social lleva tiempo consolidándose. En la temporada 2024/25 fueron 25.172 los abonados; un año después la cifra ascendió hasta los 26.400 y ahora el club volverá a romper su propio techo con 27.000 socios. Tres campañas consecutivas estableciendo el récord histórico del fútbol asturiano hablan de una tendencia que trasciende cualquier resultado deportivo.
Ese es, probablemente, el mayor triunfo del club. El descenso dejó una profunda decepción. La ilusión de consolidarse en Primera se esfumó antes de lo esperado y el verano obligó a comenzar una nueva reconstrucción. Llegó Julián Calero al banquillo, la dirección deportiva empezó a remodelar la plantilla y el mercado abrió una etapa llena de cambios e incógnitas. Sin embargo, mientras el proyecto deportivo daba sus primeros pasos, la afición ya había dejado claro que seguiría caminando al lado del equipo.
Y eso tiene un valor enorme. Porque el compromiso del oviedismo no depende únicamente de la categoría. Depende de un sentimiento que ha acompañado al club durante décadas y que vuelve a quedar reflejado en unas cifras difíciles de igualar. El Carlos Tartiere volverá a presentar un aspecto espectacular una temporada más, confirmando que el vínculo entre el Real Oviedo y su gente atraviesa, pese a todo, uno de los momentos más sólidos de su historia.
Todavía quedan fichajes por llegar, salidas por resolver y muchas incógnitas por despejar antes del inicio de la competición el día 15 de agosto ante el Granada (19:00 horas). Será el césped el que dicte sentencia dentro de unos meses. Pero, antes incluso de que ruede el balón, el Real Oviedo ya ha recibido la mejor noticia posible. Su mayor demostración de fuerza no ha llegado con una incorporación, ni con un amistoso, ni con una victoria de pretemporada. Ha llegado desde la grada, donde miles de oviedistas han vuelto a demostrar que este club puede cambiar de categoría, pero nunca pierde aquello que realmente lo hace grande.