Lo nunca visto en Mareo

Ningún equipo de Mareo de las categorías de formación ha conseguido ser campeón esta temporada. Solo el segundo filial, que está dentro de la sección rendimiento, evita el vacío en Mareo

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Mareo
Dom, 21/06/2026 - 16:48

La Escuela de Fútbol de Mareo debe formar por encima de todo y antes que nada. La prioridad está muy clara. Además, a la buena formación le suele acompañar los resultados positivos. Eso es lo que busca el Sporting en sus categorías inferiores, que en estos momentos pasan por un periodo de cambios y transformación que se está traduciendo en una pérdida de nivel competitivo. 

La comparación no necesariamente tiene que ser con el Real Oviedo. Las inferiores de los azules han superado en casi todo a las rojiblancas, pero lo verdaderamente llamativo es la ausencia de ligas ganadas. Pocas veces, o directamente nunca, la base del Sporting se ha quedado sin levantar una copa a lo largo de toda una temporada. Esa es la comparación más relevante. Ni en benjamines, alevines, infantiles, cadetes o juveniles. Ninguno de los 11 equipos masculinos de estas categorías fueron campeones. Estuvieron cerca el Cadete B y Alevín B, que fueron primeros en sus grupos, pero cayeron en la final autonómica ante el Oviedo. 

Al menos, siempre hay excepciones que confirman la regla. Y en este caso son dos. La de mayor orgullo y esperanza para los gestores de Mareo ha sido la del Juvenil A. Los de Marcos Landeira concluyeron la campaña en la tercera posición por detrás del Celta y Deportivo de la Coruña y por delante del Racing de Santander y Oviedo. Un resultado correcto, porque tampoco se puede considerar un éxito, que sí que proyectó sensaciones muy positivas de cara al futuro. En la generación de 2007 está depositada toda la confianza para evitar que el primer equipo pierda la identidad de Mareo.

La segunda de las excepciones, y el único campeonato ganado, fue la del Sporting C. Fuera del fútbol de formación, englobado dentro del área de rendimiento, el equipo de Pablo Pantiga fue capaz de superar las adversidades. Sin demasiados recursos, con pocos jugadores para competir y aún menos para entrenar, ha cerrado el curso con un meritorio primer puesto. Pese a ello, este equipo saltará por los aires. Tanto su entrenador y cuerpo técnico como la mayoría de los jugadores. Apenas se mantendrá el nombre por una cuestión federativa. Así, la siguiente campaña competirá con más o menos media docena de jugadores de pago. La plantilla se completará con algún juvenil de la cantera que cumple ciclo y futbolistas que llegarán a Mareo sin beca o una pequeña remuneración. 

Con vistas a lo que viene, la dirección de Mareo deberá minimizar el impacto de las novedades y maximizar todas las ventajas que atribuye a la eliminación de equipos. Mareo ha perdido valor, influencia y ya no transmite confianza. Ahora tiene por delante el reto de justificar su nueva apuesta y, sobre todo, recuperar el terreno perdido. El Sporting no se puede permitir no detener este declive.

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