Los reforzados de Almería, que no son pocos
Varios jugadores del Oviedo dieron un paso adelante en el encuentro del pasado sábado, con especial atención al protagonista del empate: Jacobo González
LA LIGA
El empate en Almería supuso más que un punto para el Real Oviedo. Fue la demostración de que este equipo tiene orgullo, calidad y capacidad para competir contra los mejores. Hace dos semanas ya había tumbado al líder, el Eibar, y este sábado logró sacar un empate de mucho merito ante otro conjunto que llegaba en racha y liderando la tabla. Si ante el cuadro eibarrés tuvieron más valor los tres puntos que las sensaciones, en Almería pesaron mucho más las segundas.
Varios nombres sobre los que poner el foco. El principal, sin duda, Jacobo González. Después de un arranque muy gris, el extremo madrileño se colgó en Almería la etiqueta de 'determinante'. Y cómo para no después de dos goles que enmudecieron el estadio almeriense. Y todo en apenas cinco minutos: Jacobo entró en el 85, firmó el primero en el 87 y antes de llegar al 90 ya había empatado el partido.
Estos dos goles son los primeros que el atacante ha firmado con la camiseta del Oviedo. El curso pasado Jacobo anotó nueve con el Córdoba y eso motivó a la dirección deportiva azul para pescarlo en el mercado. Tras un proceso complejo con varios clubes pujando por él, fueron los carbayones los que lograron llevárselo, confiando en que esta buena versión del madrileño tuviera su continuidad en el Carlos Tartiere. Tanto el futbolista como el club esperan que lo visto el sábado en Almería sea su trampolín para un mayor protagonismo con la camiseta oviedista.
El que lució de principio a fin fue Enzo Pérez. El canterano azul, quien ya acumula tres titularidades consecutivas, disputó en Almería su primer partido completo con los mayores. Lejos de pasar desapercibido, el mediocentro volvió a demostrar personalidad, descaro y mucho talento durante los 90 minutos. En ese tiempo, Enzo estrelló un balón en el larguero tras una acción individual espectacular y volvió a rozar el gol antes del descanso. Ya no sorprende que compita, sino sorprende la naturalidad con la que lo hace.
No nos podemos olvidar de Nacho Vidal, una de las apuestas con las que sorprendió Julián Calero en el once del Oviedo. Tras varias semanas con un papel secundario, el alicantino le ganó el puesto a David Jiménez y respondió. Vidal actuó con oficio, carácter y entrega, no solo a nivel defensivo bregando con Cipenga, una de las mayores amenazas del Almería, sino aportando profundidad en ataque por su costado. Toda una declaración de intenciones para ponerle difícil las cosas a Calero en un puesto con mucha competencia.
Otro de los aspectos positivos que dejó el partido en Almería fue como el técnico parleño movió el banquillo. Además de Jacobo, la estrella del encuentro, fue una gran noticia ver mucho más entonados a Pablo Sáenz y Dani Villahermosa, dos futbolistas que se cayeron del once en las últimas semanas. El extremo fue vertical, insistente y participó activamente en el asedio de la segunda mitad. El mediocentro, por su parte, aportó criterio y frescura en la medular, ayudando a los carbayones a ganar metros.
Y qué decir de Estanis Pedrola. Su mero regreso a los terrenos de juego más de un mes después de su lesión en Sabadell ya es una gran noticia para Calero. Durante 30 minutos, el extremo catalán demostró estar perfectamente preparado para la batalla. Estanis encaró, generó peligro e, incluso, estuvo cerca de marcar. Por todo ello, el técnico del Oviedo recupera a un futbolista que apunta a ser importante este curso.