Ni Lamine Yamal ni nadie: Viñas es el rey de esta estadística en LaLiga
El delantero uruguayo lidera la clasificación de duelos ganados, reflejo de su crecimiento con Almada y del estilo de un Oviedo obligado a competir al límite
La Liga
Federico Viñas se ha convertido en uno de los nombres propios del Real Oviedo… y no solo por sensaciones. El delantero uruguayo lidera una estadística tan reveladora como significativa: es el jugador con más duelos ganados de toda LaLiga, con un total de 203, superando incluso a perfiles como Lamine Yamal o Toni Martínez.
El delantero del #RealOviedo @federicovinas98 es el jugador de #LALIGAEASPORTS con más duelos ganados pic.twitter.com/ExtlS18mhU
— Oviedismo (@oviedismo) March 28, 2026
Un dato que no es casualidad, sino el reflejo perfecto de su temporada y del propio contexto del equipo azul. Porque el curso de Viñas ha sido, como el del Oviedo, una montaña rusa. Con Veljko Paunovic, el equipo apostaba por un bloque bajo y un juego más directo en el que Salomón Rondón era la referencia principal. El uruguayo tenía un papel secundario, entrando desde el banquillo y aportando energía en los segundos tiempos.
El escenario cambió con la llegada de Luis Carrión. El técnico apostó por un fútbol más asociativo, alejando a Viñas del área y utilizándolo en banda derecha, de nuevo lejos de su hábitat natural. Su impacto se diluía entre sistemas y roles que no terminaban de explotar sus virtudes.
Todo cambió con Guillermo Almada. Con el técnico charrúa, Viñas ha pasado a ser la referencia ofensiva indiscutible. Nueve puro, titular habitual y pieza clave en un equipo que compite desde la intensidad y el esfuerzo. Sus 203 duelos ganados (53% de éxito) no solo hablan de su fortaleza física, sino también de su importancia en un Oviedo que muchas veces se ve obligado a jugar en escenarios de máxima exigencia.
A sus números en la lucha se suman seis goles en 25 partidos y cerca de 1.800 minutos, consolidándose como un futbolista total dentro del sistema.
Viñas domina donde el fútbol se vuelve más crudo: el contacto, la disputa, la supervivencia. Un liderazgo que explica mucho de lo que es hoy el Oviedo... aunque, por ahora, no siempre alcance para cambiar su destino.