Pacheta tranquiliza sobre Emeka y abre el baúl de sus recuerdos en Oviedo
El futbolista fue trasladado al hospital tras el fuerte choque con Juan Cruz y será sometido a pruebas; el técnico confirmó que se encontraba mejor al término del encuentro
Killer Asturias
El empate entre el Real Oviedo y el Granada dejó un importante susto en los últimos compases del encuentro. Owen Emeka sufrió un fuerte golpe en la cabeza tras un choque con Juan Cruz y tuvo que ser trasladado posteriormente al hospital. El futbolista del conjunto nazarí presentaba mareos y no se encontraba bien después de la acción, por lo que los servicios médicos optaron por realizarle pruebas para conocer con mayor precisión su estado.
Pacheta fue el encargado de ofrecer las primeras noticias sobre el jugador una vez finalizado el encuentro. "Owen se ha dado un golpe en la cabeza con Juan Cruz y se lo han llevado al hospital porque tenía mareos y no estaba bien. Le van a hacer pruebas, pero ahora está mejor. No tengo más datos", explicó el entrenador del Granada. Una evolución inicialmente favorable dentro de la prudencia necesaria a la espera de conocer el resultado de las pruebas médicas.
El técnico evitó así realizar cualquier valoración más allá de la información de la que disponía en ese momento. La prioridad estaba en comprobar el estado de Emeka después del fuerte impacto, una de las imágenes que marcaron el tramo final de un encuentro muy disputado en el Carlos Tartiere y que terminó sin goles.
Más allá de la preocupación por su futbolista, la visita a Oviedo tuvo también un componente especial para Pacheta. El actual entrenador del Granada volvió a una ciudad y un estadio que forman parte de sus primeros pasos en los banquillos. Su recuerdo de aquella etapa permanece intacto pese a las importantes dificultades que atravesaba entonces la entidad.
"Yo aquí siempre fui muy querido. Estuve quizás en la peor época del Oviedo a nivel de datos cuando no se pagaban a los futbolistas. Hubo siete meses en los que no cobramos y nos quedamos a las puertas del playoff", recordó Pacheta. Una experiencia especialmente compleja para un entrenador que todavía estaba comenzando su trayectoria: "Yo aquí fui feliz. Fue prácticamente mi primera experiencia cuando decidí entrenar. No era fácil todo lo que pasaba alrededor. Fue un gran aprendizaje para mí".
Los años han pasado y las circunstancias del Real Oviedo son muy diferentes, pero el vínculo de Pacheta con la capital del Principado permanece. Así volvió a comprobarlo en su regreso al Tartiere al frente del Granada. "Siempre que vengo me siento muy querido. Me encuentro con mucho cariño. A esta tierra siempre estaré agradecido", concluyó.