Pese a la victoria del Oviedo: "Directiva dimisión" y corte de megafonía
El conjunto azul venció al Valencia en el Tartiere en una noche marcada por el apoyo de más de 22.000 aficionados, las protestas contra la propiedad y la denuncia de Symmachiarii por la retirada de pancartas y el corte de megafonía en el tramo final
La Liga
El Carlos Tartiere vivió una tarde de contrastes, una de esas noches en las que el oviedismo mostró al mismo tiempo su descontento y su esperanza. Más de 22.000 espectadores acudieron al estadio para empujar al Oviedo en un partido vital ante el Valencia. Lo hicieron con el apoyo constante al equipo durante los noventa minutos, pero también con el malestar institucional que lleva tiempo latiendo en la grada.
Antes del encuentro, en los aledaños del estadio aparecieron varias pancartas críticas con la propiedad. "Grupo Pachuca: 100% negocio; 0% fútbol" y "Pachuca. Negocio: no respetas al socio" podían leerse en ellas. Ninguna estaba firmada por ningún colectivo. Sin embargo, cuando el balón echó a rodar, esas pancartas ya habían desaparecido en las inmediaciones del Tartiere. Durante el partido volvieron a escucharse también los habituales gritos de "directiva dimisión", reflejo de una temporada marcada por la tensión entre una parte de la afición y la cúpula del club.
El clima volvió a calentarse tras el encuentro. El grupo Symmachiarii denunció en su perfil de X la retirada de la pancarta "Consejo dimisión" y aseguró que la megafonía del fondo se apagó en el minuto 80, en pleno tramo final del partido.
El @RealOviedo debería explicar por qué nos ha “desaparecido” la pancarta de consejo dimisión y por qué se apaga la megafonía del Fondo Norte en el minuto 80
— SYMMACHIARII (@Symmachiarii94) March 14, 2026
En medio de ese contexto, el equipo respondió sobre el césped. El Real Oviedo firmó un partido muy serio durante buena parte del encuentro, con una primera parte de dominio y una segunda mitad en la que supo resistir las embestidas del Valencia para proteger el gol de David Costas.
El propio central azul fue uno de los grandes protagonistas de la noche. El defensor, que regresaba a la competición tras un tiempo sin jugar, no ocultó su emoción tras el partido. "Llevaba mucho sin competir y volver así es la ostia", confesó en DAZN. El gol tuvo además un significado muy especial para él. "He pensado en mi hijo, voy a ser padre en diez días", explicó.
"Llevaba mucho sin competir y volver así es la osti*. He pensado en mi hijo, voy a ser padre en 10 días" 🗣️
— DAZN España (@DAZN_ES) March 14, 2026
David Costas y su emoción al marcar el gol de la victoria del @RealOviedo 😍#LALIGAenDAZN ⚽️ pic.twitter.com/xb5VwpleKI
Costas también quiso enviar, en declaraciones a Radio Marca Asturias, un mensaje de ambición pese a la complicada situación clasificatoria. "Mientras las matemáticas no digan lo contrario hay que pelearlo. El equipo cree y compite", señaló el central, que también recordó lo difícil que ha sido el curso para el vestuario azul: "Con el gol me acordé de mi familia y del vestuario, que llevamos un año complicado".
En el banquillo, Guillermo Almada destacó el rendimiento de su equipo durante gran parte del encuentro. "Hicimos 65 minutos muy buenos, lo pudimos coronar con el segundo gol y luego tratamos de defender lo que teníamos. El triunfo es muy justo", explicó el técnico uruguayo.
El entrenador también lamentó la acción del tanto anulado a Alberto Reina, que pudo haber evitado el sufrimiento final. "El gol que nos anulan no me parece fuera de juego y nos hizo sufrir hasta el final", apuntó, dejando además una reflexión sobre el arbitraje desde su llegada al club: "Desde que estoy aquí todas las dudosas van en contra. Esperamos que alguna vez se equivoquen a favor del Oviedo".
Pero más allá de protestas, polémicas o nervios finales, la imagen que quedó en el Tartiere fue otra. Tras el pitido final, los jugadores se dirigieron al fondo para realizar la ya habitual haka con la afición, en una escena cargada de emoción. El estadio respondió con un mensaje claro que resume el estado de ánimo del oviedismo: "¡Sí se puede!".
Porque en Oviedo conviven ahora mismo dos sentimientos. La crítica hacia la dirección del club y la fe en un equipo que, al menos por una noche, volvió a hacer creer a su gente.